worldcantwait.org
ESPAÑOL

Español
English-LA
National World Can't Wait

Pancartas, volantes

Temas

Se alzan las voces

Noticias e infamias

De los organizadores

Sobre nosotros

Declaración
de
misión

21 de agosto de 2015

El Mundo no Puede Esperar moviliza a las personas que viven en Estados Unidos a repudiar y parar la guerra contra el mundo y también la represión y la tortura llevadas a cabo por el gobierno estadounidense. Actuamos, sin importar el partido político que esté en el poder, para denunciar los crímenes de nuestro gobierno, sean los crímenes de guerra o la sistemática encarcelación en masas, y para anteponer la humanidad y el planeta.




Del directora nacional de El Mundo No Puede Esperar

Debra Sweet


Invitación a traducir al español
(Nuevo)
03-15-11

"¿Por qué hacer una donación a El Mundo No Puede Esperar?"

"Lo que la gente esta diciendo sobre El Mundo No Puede Esperar


Gira:
¡NO SOMOS TUS SOLDADOS!


Leer más....


Fotos y reportaje: Las vigilias a favor del cierre de Guantánamo empañan el 250º aniversario de la independencia de EE.UU. frente a la tiranía ejecutiva

06 de julio de 2026
Andy Worthington


Fotografías de las vigilias mundiales mensuales a favor del cierre de Guantánamo, celebradas el 1 de julio de 2026. En el sentido de las agujas del reloj, desde la parte superior izquierda: frente a la Casa Blanca en Washington, D.C.; frente a la embajada de EE.UU. en Londres; frente al Parlamento Europeo en Bruselas; y el ex-prisionero de Guantánamo Mansoor Adayfi en un acto de la OSCE (Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa) celebrado en Viena.

El pasado miércoles, 1 de julio, activistas de todo Estados Unidos y de todo el mundo celebraron la 42ª vigilia mensual consecutiva del "primer miércoles" a nivel mundial para exigir el cierre de la prisión de la "guerra contra el terrorismo" en la bahía de Guantánamo.

Se celebraron tres vigilias en lugares clave —frente a la Casa Blanca en Washington, D.C., frente a la embajada de EE UU. en Londres y frente al Parlamento Europeo en Bruselas— y otras tuvieron lugar en Detroit y Los Ángeles. La vigilia habitual de Nueva York, en las escaleras de la biblioteca central de Manhattan, se canceló debido a una alerta por calor extremo, pero, en Viena, un antiguo preso de Guantánamo conmemoró la ocasión interviniendo en una reunión complementaria de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), y, el sábado 4 de julio, activistas de Cobleskill (Nueva York) conmemoraron la ocasión durante su vigilia semanal por la paz y la justicia, que se celebra de forma interrumpida desde la guerra de Irak.

Este mes, en particular, todas las vigilias tuvieron una relevancia especial debido a su proximidad al 4 de julio, el aniversario de la Declaración de Independencia de EE.UU., que este año cumplía su 250º aniversario bajo el liderazgo repugnantemente inadecuado de Donald Trump. Echa un vistazo a las fotos que aparecen a continuación y sigue leyendo para conocer mi opinión sobre por qué la persistencia de Guantánamo socava de forma tan fatal los esfuerzos por celebrar el 250º aniversario como un faro de libertad frente a la tiranía ejecutiva del Gobierno británico bajo el reinado del rey Jorge III.


Activistas frente a la Casa Blanca en Washington, D.C., el 1 de julio de 2026. A Art Laffin (segundo por la izquierda), asistente habitual, se unieron David, a la izquierda, Elspeth, de Minneapolis, Catherine, de Sacramento, y Gavrilah Wells, de San Francisco. Gavrilah, una de las figuras más destacadas de las vigilias mundiales desde hace muchos años, Gavrilah explicó que ella, Art, Catherine y Elspeth "asistían todos a la 33ª edición anual del ayuno y vigilia “Starvin’ for Justice” para acabar con la pena de muerte, que se celebraba frente al Tribunal Supremo de los Estados Unidos, y reclamaban la abolición de la pena de muerte el 2 de julio, coincidiendo con el 50º aniversario del caso Gregg contra Georgia, cuando se restableció la pena de muerte estado por estado". Para más información, consulte la página web del Comité de Acción Abolicionista (AAC).



Activistas de la UK Guantánamo Network frente a la entrada de la embajada de EE.UU. en Nine Elms, Londres, el 1 de julio de 2026. Andy Worthington afirma: "Normalmente celebramos nuestras vigilias en Parliament Square, pero dos veces al año visitamos la embajada de EE.UU. para asegurarnos que saben que no nos hemos olvidado de ellos y para conmemorar acontecimientos clave del calendario estadounidense; en esta ocasión, por supuesto, el 250º aniversario de la Declaración de Independencia, para lo cual hice un cartel que algunos de los activistas sostienen (véanse más abajo los primeros planos). Nuestra próxima visita coincidirá con las elecciones de mitad de mandato de noviembre. También nos alegró contar con la presencia de un activista del campamento por la paz de Gaza, que lleva mucho tiempo en marcha, situado al otro lado de la calle, frente a la embajada". (Foto: Andy Worthington).



El ex-prisionero de Guantánamo Mansoor Adayfi sostiene un cartel de Andy Worthington para denunciar la hipocresía del 250º aniversario de la independencia de EE. UU. de la tiranía ejecutiva, durante una "Reunión Complementaria sobre la Dimensión Humana" de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) celebrada en Viena el 30 de junio, en la que se debatió sobre "Los programas de tortura de EE.UU.". Al publicar esta foto en X, Mansoor escribió: "250 años de lo que llama independencia. No tengo ni idea de lo que significa la independencia. Lo único que sé es que vuestra historia comenzó con un genocidio contra los pueblos indígenas a quienes pertenecía esta tierra —y que, en realidad, nunca se detuvo. Simplemente cambió de forma. En Guantánamo, me negaron un libro sobre la historia de EE.UU. No lo necesitaba. Lo viví. Lo vi desde una jaula. Centros clandestinos de la CIA. Tortura. Detención indefinida. Sin cargos. Sin juicio. Sin disculpa. Todo ello se construyó sobre una mentira que llamasteis la “guerra contra el terrorismo”. Esa prisión sigue abierta. Veinticuatro años después. Ahora también encierra a migrantes. Solo este año, habéis matado a soldados cubanos y habéis sacado a rastras a un presidente extranjero de su propio país en Venezuela. Habéis atacado Irán y matado a niños en su colegio. Seguisteis armando el genocidio de Israel en Gaza. Ayudasteis a borrar a una sexta parte del Líbano de sus propios hogares. La misma bandera. Las mismas mentiras. Los mismos cadáveres. Doscientos cincuenta años, y aún no se os han acabado las personas a las que apuntar con las armas. A esto lo llamáis libertad. Yo lo llamo un imperio que, por fin, admitió, en su propio aniversario, que nunca se detuvo".



Los activistas que se concentran en Bruselas, frente al Parlamento Europeo, el 1 de julio de 2026, sigue denunciando la mentira de que este representa la "democracia en acción", ya que sigue haciendo caso omiso de los atrozes crímenes del Gobierno de EE.UU. en Guantánamo y de la complicidad histórica de sus propios gobiernos en el funcionamiento de la prisión.



Activistas de Detroit Amnesty frente al Edificio Federal de Detroit el 1 de julio de 2026. Geraldine Grunow escribió: "Una foto de nuestra pequeña concentración de hoy frente al Edificio Federal de Detroit, donde nos han pitado varias veces, incluida una desconcertante de una furgoneta de ICE. Hoy hacía casi 100° F, y nos dimos cuenta de que las temperaturas en el Edificio Federal reflejan el hecho de que aquí en Detroit hay un rango de temperatura de 100° F entre pleno invierno y pleno verano. Mis mejores deseos para todos los que han podido acudir hoy a la vigilia".



Jon Krampner organizó una vigilia en solitario frente a una oficina de correos de Los Ángeles el 1 de julio de 2026. Escribió: "Hoy no he tenido tiempo de ir al Westside ni siquiera al centro. Así que fui a mi oficina de correos habitual, como ya había hecho otra vez. Hace poco me compré una cámara compacta, así que cuando, poco después de llegar, una mujer me dijo: “Estoy de acuerdo contigo”, le puse la cámara en las manos y le pedí que me hiciera una foto. Más tarde, tres personas me hicieron fotos mientras estaba allí de pie (dos personas distintas, casi espalda con espalda). Una persona, posiblemente un empleado de la oficina de correos, me dijo: “No puedes quedarte aquí, tienes que marcharte”. Le respondí: “La Primera Enmienda se aplica frente a los edificios federales”. Él dijo: "No, no se aplica, y voy a llamar a la policía". "Adelante", le dije, y no me moví de allí. Desapareció en el interior de la oficina de correos y no volvió a salir. La policía, como era de esperar, nunca apareció. Creo —no lo veo con claridad a través de mi capucha— que llevaba algún tipo de identificación colgada del cuello con un cordón, por lo que supongo que podría haber sido un empleado o algo así".



Activistas en Cobleskill, Nueva York, el 4 de julio de 2026, con diversos carteles y pancartas, entre ellos el cartel "USA 250" relacionado con Guantánamo. Sue Spivack escribió: "Doce miembros de Peacemakers del condado de Schoharie se han reunido hoy en Cobleskill, Nueva York, para defender la justicia, la igualdad de derechos y nuestra democracia de 250 años de antigüedad. Exigieron el cierre de la prisión de la Bahía de Guantánamo, el fin del internamiento ilegal —sin derechos a un proceso justo— de los 15 presos actuales y la urgente necesidad de cerrar todas las prisiones del ICE al estilo de Guantánamo en todo Estados Unidos. A fecha de 4 de julio, se estima que las prisiones del ICE albergan a 63 000 migrantes y solicitantes de asilo, muchos de los cuales llevan años viviendo, trabajando y formando familias de forma legal en Estados Unidos. Gracias por coordinar estas acciones mensuales".



Desde Oakland (California), Ed Charles, editor de la página web en español de “World Can’t Wait”, envió esta foto de apoyo, que también muestra cuánto tiempo lleva abierta la prisión de Guantánamo, a través de la página web “Gitmo Clock” de la campaña “Close Guantánamo”. Los lectores de español pueden encontrar en la página una gran cantidad de artículos sobre Guantánamo, incluido un completo archivo en español de mi trabajo.

Con motivo del 250º aniversario de la Declaración de Independencia, publiqué un análisis, en Substack, sobre la hipocresía de que Estados Unidos celebre su liberación de la tiranía ejecutiva, cuando la manifestación más atroz de la propia tiranía ejecutiva estadounidense en la actualidad sigue siendo el encarcelamiento, que continúa y es fundamentalmente ilegal, de 15 hombres en Guantánamo, los últimos de los 779 hombres y niños retenidos allí por el ejército estadounidense desde que se inauguró la prisión el 11 de enero de 2002. El siguiente texto está extraído de esa entrada; véase aquí otro análisis de las celebraciones fuera de lugar de la independencia frente a la tiranía.

Aunque tanto el Congreso como el Corte Suprema intentaron justificar el encarcelamiento, tras los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, de musulmanes detenidos en la denominada "guerra global contra el terrorismo" declarada por la Administración Bush a raíz de los atentados, la ley tal y como la entendemos —con su clara prohibición del encarcelamiento sin cargos ni juicio— apenas ha funcionado en Guantánamo.

Las largas luchas de abogados y grupos de derechos humanos lograron que, finalmente, el Corte Suprema reconociera que los presos tenían derecho al hábeas corpus —el "Gran Mandamiento Judicial", desarrollado por primera vez en Inglaterra, irónicamente, que prohíbe el encarcelamiento por parte del poder ejecutivo y exige un juicio con jurado.

Eso fue en junio de 2004 (en el caso Rasul contra Bush), y solo ocurrió porque la mayoría de los magistrados reconoció que los detenidos en Guantánamo no estaban recluidos como prisioneros de guerra —protegidos por los Convenios de Ginebra, a quienes se podía retener legalmente sin que se les molestara hasta el fin de las hostilidades—, sino que habían caído en un vacío legal, por lo que, si alegaban que habían sido detenidos por error —como hicieron muchos de ellos—, no existía vía alguna para que impugnaran los fundamentos de su encarcelamiento.

Posteriormente, el Congreso, bajo el mandato de George W. Bush, aprobó leyes destinadas a anular la sentencia del Tribunal Supremo, y tuvieron que pasar otros cuatro años antes de que, en otra sentencia trascendental de junio de 2008 (Boumediene contra Bush), el Tribunal confirmara que los presos tenían derechos de hábeas corpus garantizados constitucionalmente.

Durante dos años, como consecuencia de esta sentencia, la ley se aplicó en Guantánamo. Los jueces examinaron las peticiones de hábeas corpus de los presos, sopesando los argumentos de los acusados frente a las denominadas "pruebas" del Gobierno, y en 38 casos, entre 2008 y 2010 (enumerados con enlaces aquí), decidieron que el Gobierno no había logrado demostrar, ni siquiera con un umbral probatorio muy bajo, que los hombres en cuestión tuvieran conexión significativa alguna con Al Qaeda, los talibanes u otras fuerzas asociadas.

32 de estos hombres fueron finalmente puestos en libertad como consecuencia de esas resoluciones; algunos en cuestión de semanas o meses, aunque otros tuvieron que esperar años hasta ser liberados.

Sin embargo, cuando el Gobierno recurrió algunas de estas sentencias, jueces con motivaciones políticas del Tribunal de Apelación reescribieron cínicamente las normas, vaciando finalmente de todo significado el hábeas corpus para los presos de Guantánamo. A partir de julio de 2010, ninguna petición de hábeas corpus prosperó (salvo un único caso en 2021) y, a finales de 2011, los abogados y los presos se dieron por vencidos en su mayor parte.

Desde entonces —y al igual que ocurrió entre 2002 y 2008, cuando alrededor de dos tercios de los presos de Guantánamo fueron puestos en libertad bajo el mandato de George W. Bush—, la única vía para salir de Guantánamo ha sido, en general, a través de revisiones administrativas, procesos esencialmente inapelables y exentos de rendición de cuentas en los que participaban, bajo el mandato de Bush, comités de oficiales militares y, bajo el mandato de Obama, una revisión exhaustiva de un año de duración a cargo de funcionarios del Gobierno, del ejército y de los servicios de inteligencia, seguida de revisiones, a cargo de comités de oficiales militares y de los servicios de inteligencia, de aquellos cuya prisión se recomendaba que continuara.

Seis de los quince hombres que siguen recluidos están detenidos en virtud de estos procedimientos, que no se diferencian en nada del vil y fundamentalmente ilegal sistema de "detención administrativa" utilizado por el Estado de Israel para mantener a los palestinos en un limbo jurídico permanente mediante evaluaciones de seguridad superficiales que pueden renovarse indefinidamente cada seis meses. En Guantánamo, estas revisiones suelen tener lugar cada dos o tres años, pero el proceso es esencialmente el mismo.

Incluso cuando se aprueba su puesta en libertad —como es el caso de tres de los seis hombres recluidos específicamente en virtud del sistema de "detención administrativa" de EE.UU.—, no existe ningún mecanismo legal que obligue al Gobierno a liberarlos realmente. Uno de la tres lleva 16 años esperando ser liberado, mientras que los otros dos llevan esperando desde 2021 y 2022.

Incluso para aquellos que han sido acusados y se enfrentan a juicios —en el sistema de juicios de comisiones militares especiales que se desenterró de los libros de historia para su uso en Guantánamo—, el hedor de la tiranía ejecutiva se cierne sobre los procedimientos.

Cuando los fiscales encargados de tres de los cinco hombres que aún permanecen detenidos, acusados de participar en los atentados del 11-S, se dieron cuenta, en 2022, de que sería imposible llevar a cabo con éxito los procesos judiciales —principalmente debido a su tardío reconocimiento de que el uso de la tortura contra estos hombres, en las prisiones secretas de la CIA, era incompatible con la justicia—, sus esfuerzos por conseguir acuerdos de declaración de culpabilidad —en los que trabajaron junto con los equipos de la defensa y con la autoridad convócate de las comisiones, el funcionario militar que supervisa el sistema judicial— fueron desestimados por el entonces secretario de Defensa, Lloyd Austin, en agosto de 2024, en lo que constituyó un claro ejemplo de extralimitación del poder ejecutivo.

Austin no tenía derecho a anular a la autoridad convocante que él mismo había nombrado, pero lo hizo de todos modos, porque para la Administración Biden —al igual que para todas las administraciones que han supervisado Guantánamo en los últimos 24 años— era más importante mantener la ficción de un castigo vengativo y una ejecución exitosos que aceptar la realidad de que la tortura ha hecho imposible llevar a cabo juicios con éxito.

Mientras estos casos se prolongan una vez más en las comisiones militares, donde llevan 14 años empantanados en las audiencias previas al juicio, la verdad ineludible es que, al verse acorralado, el Gobierno de EE.UU. prefirió ejercer la tiranía ejecutiva antes que seguir la lógica y la ley.

Hay muchas razones para desmontar el mito de que, hace 250 años, las 13 colonias estadounidenses se liberaron del yugo de la tiranía ejecutiva y fundaron una nueva nación basada en el principio de que "todos los hombres son creados iguales" y "han sido dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables".

Los horrores de la esclavitud y la persecución genocida de la población indígena son solo dos ejemplos evidentes que han perseguido a la República a lo largo de sus 250 años de existencia, pero para ver una demostración práctica de la tiranía ejecutiva en acción, aquí y ahora, es importante recordar Guantánamo y a los 15 hombres que siguen recluidos allí, y darse cuenta de que su destino está, en esencia, en manos de un solo hombre, Donald Trump, el 47º presidente de los Estados Unidos, quien, como presidente, tiene tal poder sobre Guantánamo que, mientras dure su mandato, nadie será liberado de la prisión y nadie podrá hacer nada al respecto.

A continuación podéis ver más fotos de las vigilias de la semana pasada, y no dudéis en uniros a nosotros en las próximas vigilias, el miércoles 5 de agosto.


Otra foto de la vigilia celebrada frente a la Casa Blanca en Washington, D.C.



Andy Worthington con el cartel "USA 250" frente a la embajada de Estados Unidos en Londres. Publicado también en Substack, Facebook y X.



Más activistas con el cartel "USA 250" frente a la embajada de Estados Unidos en Londres. (Foto: Andy Worthington).



Y otra foto de Londres, con la embajada de EE UU. al fondo y la bandera estadounidense ondeando en una grúa.



Otra foto de Viena, en la que aparecen Mansoor Adayfi y el antiguo interrogador de Guantánamo Mark Fallon, un crítico implacable de la prisión, que protagoniza un nuevo documental, “Leaving Hotel California”, en el que también aparece el antiguo preso Mohamedou Ould Slahi.



Otra foto de Viena, de Mansoor Adayfi. He publicado en Substack y en Facebook el texto de su contundente discurso, en el que se pronunció con dureza contra Estados Unidos y la complicidad europea, y también mencionó el silencio generalizado respecto al genocidio de Israel en Gaza.



Otra foto de Bruselas.



Otra foto de Bruselas.



Otra foto de Bruselas, en la que se ponen de relieve las similitudes entre Gaza y Guantánamo.



Otra foto de Bruselas.



Y otra foto de Bruselas, con un mensaje que todos los activistas de todo el mundo sabrán valorar.



Una foto estupenda tomada en Cobleskill, Nueva York, con motivo del 250º aniversario de la Declaración de Independencia.



Y otra foto de Cobleskill.


 

¡Hazte voluntario para traducir al español otros artículos como este! manda un correo electrónico a espagnol@worldcantwait.net y escribe "voluntario para traducción" en la línea de memo.

 

¡El mundo no puede esperar!

E-mail: espagnol@worldcantwait.net