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Recidiva en Guantánamo: los principales medios de comunicación se hacen eco (una vez más) de la propaganda del Pentágono

08 de enero de 2010
Andy Worthington


El pasado mes de mayo, el New York Times publicó sin ningún tipo de crítica un artículo en primera plana titulado “Uno de cada siete detenidos se ha reincorporado a la yihad, según el Pentágono”, en el que Elisabeth Bumiller, basándose en un informe no publicado del Pentágono, afirmaba que “74 presos liberados de Guantánamo han vuelto al terrorismo, lo que supone una tasa de reincidencia de casi el 14 %”.

Mientras que la derecha se aferró a la noticia como prueba que nunca se debería liberar a nadie de Guantánamo, cualquiera con un mínimo de sentido común se dio cuenta que el Times acababa de publicar un artículo propagandístico en su portada, ya que el Pentágono solo había facilitado nombres y “confirmación” de 27 de los 74 presos citados en el informe.

Una semana después, el Times permitió que Peter Bergen y Katherine Tiedemann, de la New America Foundation, escribieran un artículo de opinión criticando el artículo de Bumiller, en el que concluían, tras examinar el informe (PDF), que una cifra más probable de reincidencia —basada en el hecho de que había “12 antiguos detenidos de los que se puede confirmar de forma independiente que participaron en actos terroristas dirigidos contra objetivos estadounidenses, y otros ocho sospechosos de tales actos” — era “alrededor del 4 % de los 534 hombres que han sido puestos en libertad”.

Finalmente, el Times se disculpó mediante la publicación de una nota del editor, en la que se incluía la siguiente admisión:

    En el informe del Pentágono, se afirmaba que se había confirmado que 27 antiguos presos de Guantánamo participaban en actividades terroristas, mientras que otros 47 eran sospechosos de hacerlo sin que existieran pruebas que lo corroboraran. El artículo debería haber distinguido entre ambas categorías, indicando que, según el informe del Pentágono, se consideraba que aproximadamente uno de cada veinte antiguos presos de Guantánamo participaba actualmente en actividades terroristas.

Sin embargo, como expliqué en su momento, “eso supone un 5 %, lo cual es sin duda más apropiado, pero… el daño ya está hecho”, ya que condujo directamente a la siguiente afirmación del exvicepresidente Dick Cheney, al hablar de los presos que aún permanecen en Guantánamo:

    Tengan en cuenta que se trata de terroristas empedernidos capturados en el extranjero desde el 11-S. Los que se consideraban de bajo riesgo fueron puestos en libertad hace mucho tiempo. Y entre estos, según supimos ayer, muchos fueron tratados con demasiada indulgencia, ya que uno de cada siete volvió directamente a su actividad anterior y ha llevado a cabo atentados mortíferos en Oriente Medio.

La Facultad de Derecho de Seton Hall, que lleva muchos años analizando los informes sobre reincidencia del Pentágono, también criticó el artículo —y las propias cifras del Pentágono— en su propio informe (PDF), en el que los autores señalaban:

    La última «hoja informativa» redactada por el Departamento de Defensa (DOD), con fecha del 7 de abril de 2009, afirma que 74 de los más de 530 antiguos detenidos de Guantánamo han “vuelto a participar en actividades terroristas”. Esta afirmación se ve socavada por la afirmación adicional de que, de los 74, solo 27 se consideran reincidentes “confirmados”. El total se reduce aún más, ya que solo 15 de los supuestos 27 aparecen nombrados en el documento, y solo se puede demostrar que 13 de estos 15 estuvieron realmente detenidos en Guantánamo. Incluso suponiendo que la cifra del Departamento de Defensa de 13 ex-detenidos de Guantánamo “reincidentes confirmadas” sea exacta, esta cifra no representa prácticamente ningún cambio con respecto a [los informes publicados en] el último año, y sigue estando muy lejos de los supuestos 74. El informe de abril de 2009 constituye la cuarta lista de nombres publicada por el Departamento de Defensa desde 2007 y, siguiendo una tendencia constante, cada una de estas listas “parciales” ha resultado estar plagada de errores, incoherencias y estadísticas infladas.

A pesar de ello, dos funcionarios estadounidenses, «que hablaron bajo condición de anonimato», según describió Reuters, anunciaron el miércoles que “una nueva evaluación del Pentágono revelaba que el porcentaje había aumentado hasta el 20 %”. Aunque los funcionarios no proporcionaron más información —como datos y cifras—, Reuters publicó sin ningún tipo de crítica un artículo titulado “Uno de cada cinco ex-detenidos de Guantánamo se une a los militantes”, y otros medios de comunicación se sumaron a la noticia, entre ellos Bloomberg, FOX News, Voice of America y Associated Press, cuya noticia fue recogida por USA Today y —¡ay! — el New York Times, que no se percató de que la siguiente frase podría animar a la gente a recordar lo que ocurrió en mayo: “La tasa de quienes regresaban a la militancia se informó por primera vez a principios del año pasado en un 11 %. En abril era del 14 %”.

He aquí los párrafos iniciales del artículo de Bloomberg, y los responsables, al igual que los de los demás medios que difundieron acríticamente este tipo de información sin fundamento —sin hacer referencia al escándalo del New York Times en mayo y sin esperar a examinar ninguna prueba real—, deberían avergonzarse de sí mismos:

    Según funcionarios estadounidenses, que citan las últimas estadísticas gubernamentales, hasta uno de cada cinco antiguos detenidos de Guantánamo es sospechoso de haber participado en actividades terroristas tras su puesta en libertad, o se ha confirmado que lo ha hecho.

    La tasa del 20 % supone un aumento con respecto al 14 % de antiguos reclusos que, según un informe del Pentágono de abril, se creía que se habían sumado a actividades terroristas, afirmaron los funcionarios, que solicitaron permanecer en el anonimato. Los funcionarios no facilitaron las cifras en las que se basa ese 20 %.

¿En serio? ¿No facilitaron ninguna cifra? ¿Es de extrañar? ¿Podría ser porque esto no es más que un montón de mentiras y distorsiones, lo que solo demuestra que quienes se autodenominan periodistas responsables no son, de hecho, nada de eso?

Una pregunta que valdría la pena plantear podría ser por qué se mencionó ahora esta estadística de “1 de cada 5”, justo un día después de que el presidente Obama admitiera que no se repatriaría a más presos yemeníes absueltos en un futuro previsible. Obama reaccionó con cobardía ante el revuelo sin precedentes suscitado por el supuesto contacto entre Umar Farouk Abdulmutallab, el aspirante a terrorista del avión de Navidad, y terroristas en Yemen, incluido un saudí liberado de Guantánamo por George W. Bush, pero el momento en que se publica este nuevo “informe” sugiere que hay algunos en el Pentágono que están más que encantados de que Guantánamo permanezca abierto el mayor tiempo posible.

“¿Sabe Barack Obama algo de esto?” y “¿Le importa?” podrían ser también un par de preguntas pertinentes que plantear.


 

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