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El Mundo no Puede Esperar moviliza a las personas que viven en Estados Unidos a repudiar y parar la guerra contra el mundo y también la represión y la tortura llevadas a cabo por el gobierno estadounidense. Actuamos, sin importar el partido político que esté en el poder, para denunciar los crímenes de nuestro gobierno, sean los crímenes de guerra o la sistemática encarcelación en masas, y para anteponer la humanidad y el planeta.




Del directora nacional de El Mundo No Puede Esperar

Debra Sweet


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Organizaciones de derechos humanos y ciudadanos piden a Obama: “Cierren Guantánamo con justicia ya”

10 de enero de 2011
Andy Worthington

Con el inicio del décimo año de funcionamiento de Guantánamo el martes 11 de enero, y sin que se vislumbre un final para esta lúgubre prisión inaugurada en pleno apogeo de la arrogancia de la “guerra contra el terrorismo” del Gobierno de Bush, me complace enormemente —mientras estoy aquí en Estados Unidos haciendo campaña por el cierre de Guantánamo— ser signatario de un llamamiento a la justicia para los 173 presos que quedan, iniciado por el Center for Constitutional Rights y otros grupos de Estados Unidos, y firmado por destacadas organizaciones de derechos humanos, activistas, académicos, artistas, escritores y supervivientes de tortura de todo el mundo.

Este documento de campaña, “Cerrar Guantánamo con justicia ya”, insta al presidente Obama a superar la cobardía que se ha apoderado de él en los últimos 20 meses, desde sus inspiradoras palabras durante la campaña electoral y en sus primeros días en el cargo en enero de 2009, cuando prometió cerrar Guantánamo en el plazo de un año, pidiéndole que asuma un nuevo compromiso para cerrar la prisión, juzgar o liberar a los hombres allí recluidos, abandonar sus planes de mantener a 48 hombres detenidos indefinidamente sin cargos ni juicio, levantar la prohibición de liberar a los presos absueltos en Yemen, permitir que los presos absueltos se establezcan en EE.UU., investigar tres muertes muy sospechosas ocurridas en Guantánamo en junio de 2006, garantizar la rendición de cuentas por los delitos cometidos por altos funcionarios y abogados de la administración Bush, garantizar el bienestar de los hombres liberados de Guantánamo y evitar la repatriación forzosa de hombres a países donde corren el riesgo de ser torturados.

Cerrar Guantánamo con justicia ya

Al inicio de su mandato, el presidente Obama firmó un decreto ejecutivo que ordenaba el cierre del centro de detención de la bahía de Guantánamo (Cuba) en el plazo de un año. Sin embargo, la prisión sigue abierta y, el 11 de enero de 2011, cumple su décimo año de funcionamiento. Al no cumplir la orden ejecutiva, la administración Obama también ha prolongado algunos de los peores aspectos del sistema de Guantánamo al continuar con las detenciones indefinidas sin cargos ni juicio, al recurrir a comisiones militares ilegítimas para juzgar a algunos sospechosos y al impedir que se rindan cuentas por la tortura, tanto al negarse a llevar a cabo investigaciones independientes y exhaustivas como al intentar impedir que los tribunales examinen las demandas presentadas por antiguos detenidos.

Como organizaciones de derechos humanos y personas de conciencia, exigimos el cierre de Guantánamo, así como transparencia en todos los centros de detención gestionados por Estados Unidos y que se rindan cuentas por los abusos que se cometen en ellos. Nos oponemos a los centros de detención secretos, incluidos los denominados centros de «filtración» o «cribado», como la «prisión negra» encubierta de Bagram, a la que se ha denegado el acceso incluso al Comité Internacional de la Cruz Roja y donde, según se afirma, se llevan a cabo interrogatorios abusivos. También expresamos nuestra oposición a las condiciones de reclusión excesivamente punitivas en las prisiones y centros de detención dentro de Estados Unidos, y señalamos que el aislamiento prolongado es una forma de tortura prohibida por las normas internacionales de derechos humanos. Rechazamos que la administración Obama continúe con las políticas ilegales y abusivas de detención e interrogatorio de la era Bush.

La historia de Guantánamo sigue siendo el vergonzoso caso del Gobierno de Estados Unidos, que detuvo a casi 800 hombres y niños, los tildó indiscriminadamente de «lo peor de lo peor» y los encerró en una prisión insular diseñada para quedar fuera del alcance de la ley, donde no tendrían derecho a impugnar su detención ni a denunciar los abusos. La gran mayoría de los presos de Guantánamo nunca deberían haber sido detenidos. Muchos simplemente se encontraban en el lugar equivocado en el momento equivocado y huían del caos de la guerra cuando las fuerzas estadounidenses entraron en Afganistán. Solo uno de cada veinte fue capturado por el ejército estadounidense. La mayoría fue capturada por civiles y autoridades locales en Afganistán y Pakistán y vendida a Estados Unidos a cambio de una cuantiosa recompensa. Según el coronel Lawrence Wilkerson, un alto funcionario del Departamento de Estado que prestó servicio en la administración Bush entre 2002 y 2005, la administración Bush sabía desde el principio que la mayoría de los hombres de Guantánamo eran inocentes, pero no los liberó debido a la preocupación política de que hacerlo pudiera perjudicar el apoyo a la campaña del Gobierno a favor de la guerra en Irak y a la más amplia «guerra global contra el terrorismo».

Ahora está claro que la Administración Obama no tiene planes de cerrar Guantánamo a corto plazo, mientras que la oposición del Congreso hace que ese objetivo sea aún más lejano. La prisión de Guantánamo sigue existiendo en contravención de las normas éticas y legales, y supone un riesgo para nuestra seguridad colectiva. El presidente Obama debe actuar con decisión o se arriesga a que Guantánamo y el régimen de detención de Bush se conviertan en elementos permanentes del panorama estadounidense. Hacemos un llamamiento al presidente Obama y a los departamentos pertinentes de su administración para que:

• Se comprometan de nuevo a cerrar Guantánamo rápidamente y dejen claro que muchos de los hombres allí recluidos fueron detenidos por error. A estas alturas está ampliamente demostrado, incluso por antiguos funcionarios de la administración, que la mayoría de los presos de Guantánamo nunca deberían haber sido detenidos. Si el presidente Obama ejerciera su liderazgo y reconociera esto, contribuiría a crear el clima político necesario para cerrar la prisión.

• Imputar o poner en libertad a los hombres detenidos en Guantánamo. En 2004 y 2008, el Corte Suprema de los Estados Unidos dictaminó que los presos de Guantánamo pueden impugnar su detención ante los tribunales federales estadounidenses mediante recursos de hábeas corpus. Desde entonces, los jueces federales han dictaminado, en la gran mayoría de los casos, que el Gobierno carecía de pruebas suficientes para justificar la detención continuada de los demandantes. Otros hombres en Guantánamo han sido autorizados para su puesta en libertad por el propio Grupo de Trabajo de Revisión de Guantánamo del Gobierno de EE.UU., que está formado por representantes de todas las agencias gubernamentales con interés en el asunto, incluidos el Departamento de Justicia, el Departamento de Defensa y la CIA. Todos los hombres cuya puesta en libertad haya sido finalmente autorizada por los tribunales o el Gobierno deben ser repatriados o reasentados de inmediato, y todos los demás deben ser acusados formalmente y juzgados en un proceso justo y público.

• Abandonar cualquier plan de detención indefinida. La Administración Obama ha declarado que mantendrá recluidos en Guantánamo a unos 50 de estos hombres de forma indefinida, sin cargos ni juicio, y tiene previsto formalizar la detención indefinida mediante un decreto presidencial. La justificación oficial es que estos hombres son "demasiado peligrosos" para ser puestos en libertad, pero "no es viable" procesarlos, supuestamente porque no hay pruebas suficientes contra ellos que cumplan los requisitos mínimos de cualquier tribunal; porque sus juicios podrían comprometer la recopilación de información; o porque los detenidos podrían impugnar las pruebas obtenidas mediante coacción. Pero los tribunales federales son plenamente capaces de manejar pruebas sensibles, y si el Gobierno solo cuenta con pruebas viciadas contra un detenido, entonces las únicas pruebas de que dispone son ilegales y poco fiables, y no justifican la detención continuada. El plan de la Administración para la detención indefinida constituye un sistema de encarcelamiento preventivo basado en la supuesta probabilidad de un delito futuro, y no en una conducta pasada verificable. Este plan es totalmente incompatible con el Estado de derecho y debe ser rechazado.

• Levantar la prohibición general de todas las repatriaciones a Yemen. La Administración Obama debe poner fin a la suspensión indefinida de todas las repatriaciones de los hombres yemeníes recluidos en Guantánamo y permitir que aquellos que hayan ganado sus recursos de hábeas corpus o que hayan sido declarados aptos para la puesta en libertad por el propio Grupo de Trabajo de Revisión de Guantánamo del Gobierno de EE.UU. puedan regresar a sus hogares. Los hombres yemeníes, al igual que todos los detenidos, deben ser evaluados individualmente en función de lo que hayan hecho, y no castigados por su nacionalidad o por las presuntas acciones de otros.

• Poner fin a las repatriaciones forzosas de hombres cuya seguridad se vea amenazada por el traslado. Hay hombres en Guantánamo que han expresado un profundo temor a regresar a sus países de origen y que no deberían ser repatriados cuando haya motivos para creer que pueden correr peligro a su regreso. Ningún detenido debería ser trasladado a un Estado en el que existan riesgos creíbles para su seguridad.

• Levantar la prohibición de reasentar a estos hombres en Estados Unidos. Más de 15 países, entre ellos Francia, España, Portugal, Irlanda, Hungría, Bélgica, Suiza, Albania, Letonia y Palau, han acogido a detenidos para su reasentamiento sin que se haya producido ningún incidente. El Gobierno de Estados Unidos también debería ofrecer un hogar a los hombres que hayan ganado sus recursos de hábeas corpus o hayan sido autorizados para su traslado y no tengan ningún otro país seguro al que acudir. (Un juez federal ordenó la puesta en libertad de detenidos musulmanes uigures claramente inocentes para su reasentamiento en Estados Unidos, pero tanto la administración Bush como la de Obama apelaron el caso y, posteriormente, el Congreso tomó medidas para impedir cualquier reasentamiento en Estados Unidos de hombres detenidos injustamente). Ofrecer el reasentamiento de estos hombres también animaría a otros países a hacer ofertas similares y contribuiría al cierre de Guantánamo.

• Investigar a fondo las muertes de los hombres que fallecieron bajo custodia, incluidos los tres que murieron en 2006. Tres detenidos a los que nunca se les imputó ningún delito fallecieron en Guantánamo en junio de 2006. Aunque inicialmente se informó de que se trataba de suicidios, nuevas pruebas aportadas por cuatro soldados destinados en la base han suscitado serias dudas sobre las circunstancias que rodearon sus muertes. Hasta ahora, la administración Obama no solo no ha llevado a cabo una investigación independiente y exhaustiva de las muertes, sino que se ha opuesto a que los tribunales investiguen y revisen el caso.

• Garantizar la rendición de cuentas por los delitos cometidos. A pesar de su promesa de una nueva era de rendición de cuentas y respeto por el Estado de derecho, la Administración Obama ha actuado en repetidas ocasiones para garantizar la impunidad de quienes, bajo la Administración Bush, planearon, autorizaron y cometieron actos de tortura. La administración Obama debe cumplir su promesa llevando a cabo una investigación exhaustiva sobre los graves y bien documentados abusos contra los derechos humanos cometidos en Guantánamo y en otros lugares, incluida la tortura. En concreto, el fiscal general debería nombrar a un fiscal independiente con plenos poderes para investigar y enjuiciar a los responsables de torturas y otros crímenes de guerra, ascendiendo en la cadena de mando hasta donde los hechos lo justifiquen. Además, el presidente Obama debería condenar las presiones recientemente reveladas por parte de su propia administración para obstaculizar en secreto los esfuerzos del poder judicial español por investigar violaciones flagrantes del derecho internacional, incluida la tortura de antiguos detenidos de Guantánamo y otras personas que han sido sometidas al programa de tortura de Estados Unidos, y cooperar plenamente con los procedimientos judiciales en España.

• Asumir la responsabilidad del bienestar de estos hombres tras su puesta en libertad. El Gobierno de los Estados Unidos no debe mantener a estas personas detenidas sin cargos en condiciones inhumanas durante años, someterlas a abusos, incluida la tortura, y luego repatriarlas y reasentarlas en lugares remotos del mundo, dejando su rehabilitación y reintegración en manos de otros gobiernos, organizaciones y particulares. El Gobierno tiene la responsabilidad de garantizar que estas personas cuenten con el apoyo y los recursos adecuados tras su puesta en libertad.

También instamos a la comunidad internacional a que ofrezca seguridad a los hombres de Guantánamo que no pueden salir hasta que terceros países se ofrezcan a reasentarlos, y a que garantice sus derechos y bienestar una vez reasentados. A muchos de los hombres reasentados no se les ha concedido permiso para trabajar, viajar o reunirse con sus familias tras años de separación y angustia, y la situación jurídica de muchos sigue en el limbo.

Invitamos a las personas de conciencia de todo el mundo a colaborar con nosotros para garantizar que Guantánamo se cierre con justicia, y a renovar su compromiso de abogar por este fin.

Firmas Organizativo:

The Center for Constitutional Rights (CCR)
Amnesty International U.S.A. (AI-USA)
Witness Against Torture (WAT)
International Federation for Human Rights (FIDH)
Center for Justice and International Law (CEJIL)
Cageprisoners
Physicians for Human Rights
Torture Abolition and Survivors Support Coalition International (TASCC)
The Program for Torture Victims
Metro NY Religious Campaign Against Torture
Progressive Democrats of America
Project SALAM
Council on American-Islamic Relations (CAIR)
Center for Justice and Accountability
South Asia Solidarity Initiative (SASI)
Action for a Progressive Pakistan
Pakistan Solidarity Network
Appeal for Justice
Bill of Rights Defense Committee (BORDC)
Defending Dissent Foundation
No More Guantánamos
War Resisters League
Guantanamo Justice Center
Friends of Human Rights
Global Exchange
Alliance for Justice
Human Rights Defense Center
CODEPINK for Peace
WESPAC Foundation
International Justice Network
United for Peace and Justice (UFPJ)
National Coalition to Protect Civil Freedoms (NCPCF)
World Can’t Wait
Disbar Torture Lawyers
Warisacrime.org
Casa Esperanza
New Security Action
NC Immigrant Rights Project
Peace and Justice Task Force at All Souls Unitarian Church Society of Jesus – New York Province
Peace and Justice Center of Sonoma Country (CA)
WBAI Local Station Board
Voices for Creative Nonviolence
Progressive Peace Coalition of Columbus, Ohio
Peace Action of Montgomery County, MD
Connie Hogarth Center for Social Action
The Make Agency
Justice Through Music
Historians Against the War
La Ligue Algerienne pour la Defense des Droits de l’Homme (LADDH)
The Egyptian Organization for Human Rights
BADIL Resource Center for Palestinian Residency and Refugee Rights
Palestinian Centre for Human Rights (PCHR)
Palestinian Human Rights Organization (PHRO)
Human Rights Foundation of Turkey (HRFT-Turkey)
Human Rights Association (IHD-Turkey)
Committees for the Defence of Democracy Freedoms and Human Rights in Syria (CDF)
Kurdish Organization for the Defence of Human Rights and the General Liberties in Syria (DAD)
The Human Rights Organization in Syria (MAF)
The Arab Organization for Human Rights in Syria (AOHRS)
National Organization for Human Rights in Syria (NOHR-S)
The Kurdish Committee for Human Rights in Syria – the rased (KRDCHR)
Women Journalists Without Chains (WJWC-Yemen)
Civil Liberties Organization (CLO-Nigeria)
Human Rights Information & Training Center (HRITC-Yemen)
Cairo Institute for Human Rights Studies (CIHRS-Egypt)
Damascus Center for Human Rights Studies (DCHRS-Syria)
Committees for the Defense of Democracy, Freedom, and Human Rights in Syria (CDY-Syria)
The Egyptian Organization for Human Rights
Comite de Accion Juridica (CAJ-Argentina)
Liga Argentina por los Derechos del Hombre
Observatorio Ciudadano (OC-Chile)
La Fundación Regional de Asesoría en Derechos Humanos (INREDH-Ecuador)
Asamblea Permanente de Derechos Humanos-Bolivia (APDHB-Bolivia)
Asociación Pro Derechos Humanos de España (APDHE-Spain)
Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN-Cuba)
La Liga Mexicana por la Defensa de los Derechos Humanos A.C. (Limeddh-Mexico)
La Fundación Diego Lucero A.C.
La Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos y Víctimas de Violaciones de Derechos Humanos en México
El Observatorio Nacional de Prisiones México (ONP México)
La Red Universitaria de Monitores de Derechos Humanos (RUMODH)
El Centro de Derechos Humanos Coordinadora 28 de Mayo A.C.
La Asociación de Derechos Humanos del Estado de México (ADHEM-Mexico)
La Comisión Ecuménica de Derechos Humanos (CEDHU-Ecuador) Programa Venezolano de Educación Acción en Derechos Humanos (PROVEA-Venezuela)
Asociación Pro Derechos Humanos (APRODEH-Perú
Oficina Jurídica para la Mujer de Cochabamba (Bolivia)
Instituto de Derechos Humanos de la Universidad Centroamericana “José Simeón Cañas” (IDHUCA- El Salvador)
Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP-Venezuela)
Comisión Ecuménica de Derechos Humanos (CEDHU- Ecuador)
Centro de Documentación en Derechos Humanos “Segundo Montes Mozo S.J.” (CSMM- Ecuador)
Plataforma Interamericana de Derechos Humanos Democracia y Desarrollo
Malta Association of Human Rights
International Muslim Women’s League-Europe
Scotland Against Criminalising Communities
Flemington & Kensington Community Legal Centre Inc. (FKCLC-Australia)
Unione Forense per la Tutela dei Diritti Umani (UFTDU – Italy)
Reforest the Earth, UK
Finnish League for Human Rights (FLHR)
Brighton Against Guantanamo (UK)
Worthing Against War (UK)
Citizens United for Rehabilitation of Errants (CURE)
Lewes Amnesty International Group (UK)
Galway Alliance Against War (Ireland)
Hellenic League for Human Rights
Save Shaker Aamer Campaign – Last UK Resident in Guantanamo (SSAC)

Firmas individuales:

Ann Wright (Ret. U.S. Army Colonel and State Department Official)
Ray McGovern (Former US Army Intelligence Officer; CIA analyst)
Ray Abourezk (Former US Senator, South Dakota)
Chris Hedges (Journalist and Author, Pulitzer Prize Winner)
Kristiina Kouros (Secretary General, Human Rights League)
Ariel Dorfman (Chilean author, Duke University)
Danial Saoud (President, Committees for the Defence of Freedoms and Human Rights in Syria)
Mustafa Osso (President, Kurdish Organization for the Defence of Human Rights and the General Liberties in Syria)
Mahmoud Merai (President, The Arab Organization for Human Rights in Syria)
Ammar Qurabi (President, National Organization for Human Rights in Syria)
Radeef Mustafa (The Kurdish Committee for Human Rights in Syria) Omar Deghayes (formerly detained at Guantanamo)
Moazzam Begg (Director, Cageprisoners, formerly detained at Guantanamo)
Andy Worthington (Journalist, Author, Filmmaker)
Karen Greenberg
Judith Butler (Author, Maxine Elliot Professor of Rhetoric and Comparative Literature, Co-Director of the Program in Critical Theory, University of California, Berkeley)
Almerindo E. Ojeda (The Guantanamo Testimonials Project)
Raji Sourani (Director, Palestinian Centre for Human Rights)
Leili Kashani (the Center for Constitutional Rights)
Frida Berrigan (Witness Against Torture)
Ozturk Turkdogan (General President, Human Rights Association-Turkey)
Yavuz Onen (Former President of Human Rights Foundation of Turkey, human rights activist)
Yusuf Alatas (Vice President, FIDH)
Fr. Bob Bossie (SCJ, 8th Day Center For Justice)
Michael P. Seng (Professor, The John Marshall Law School)
Medea Benjamin (CODEPINK Women for Peace)
Leonard Goodman (Attorney)
Michael Berube (Pennsylvania State University, Director – Institute for the Arts and Humanities)
Alice Kessler-Harris (Columbia University, Dept. of History)
Tom Hayden (Peace and Justice Resource Center)
Ellen Schrecker (Yeshiva University, Dept. of History)
Gregory Friedd (Suffolk University, Department of Philosophy)
Noam Chomsky (Author, Former Institute Professor, MIT)
Nancy Fraser (The New School, Dept. of Political Science)
Todd Gitlin (Columbia University, Professor of Journalism and Sociology)
Anna Marie Smith (Cornell University, Dept. of Government)
Richard Flacks (University of California at Santa Barbara, Dept. of Sociology)
Eli Zaretsky (The New School, Dept. of History)
John D’Emilio (The University of Illinois at Chicago, Gender & Women’s Studies and History)
Maurice Isserman (Hamilton College, Professor of History)
Jodi Dean (Hobart and William Smith College, Dept. of Political Science)
William Blum (Author)
Andrew Arato (The New School, Dept. of Politics)
Richard Bernstein (The New School, Dept. of Philosophy)
Lawrence Wittner (The State University of New York at Albany, Dept. of History)
David Newbury (Smith College, Dept. of History)
Van Gosse (Franklin and Marshall College, Dept. of History)
Jinee Lakoneeta (Drew University, Dept. of Political Science)
Nicola Foote (Florida Gulf Coast University, Latin American and Caribbean History)
Timothy Patrick McCarthy (Harvard University, Carr Center for Human Rights Policy)
Jay Bernstein (The New School, Dept. of Philosophy)
Paul Apostolidis (Whitman College, Dept. of Political Science)
Timothy Kaufman-Osborn (Provost and Dean of the Faculty, Whitman College)
Stephen Duncombe (The Gallatin School, New York University, Media Studies)
Neil Gordon (Author, The New School, Dept. of English)
Jeremy Varon (The New School, Dept. of History)
Michael S. Foley (Sheffield University, UK, Dept. of History)
Alyson Cole (Queens College and the CUNY Graduate Center, Political Science Department and Women’s Studies Program)
Roxanne Dunbar Ortiz (California State University, Professor Emerita) Oz Frankel (The New School, Department of History)
Ian Lekus (Harvard University)
Cyrus Bina (University of Minnesota, Distinguished Research Professor of Economics)
Ben Sheperd (City University of New York, Department of Sociology) William Ayers (University of Illinois at Chicago, Distinguished Professor of Education)
Dan Berger (Postdoctoral Fellow, University of Pennsylvania)
Amy Kaplan ( University of Pennsylvania, Department of English) Victoria Langland (University of California at Davis, Department of History)
Lauren Goodlad (Director, Unit for Criticism, The University of Illinois at Champagne-Urbana)
John Morefield (Educational Consultant)
Romand Coles (Northern Arizona University, Program for Community, Culture and Environment)
Robert Shaffer (Shippensburg University of Pennsylvania, Department of History)
Mark Hatlie (University of Maryland University College, Department of History)
Robby Cohen (New York University, Department of Teaching and Learning)
David Lelyveld (William Patterson University, Department of History) Michael J. Sullivan III (Drexel University, Professor of History and Politics)
Michael Hanagan (Vassar University, Department of History)
A. Tom Grunfeld ( Empire State College, Distinguished Teaching Professor)
John M. Shaw (Portland Community College, History Instructor)
Nicolas J S Davies (Author)
Scott Laderman (University of Minnesota, Duluth, Department of History)
Avery Gordon (University of California at Santa Barbara)
Dick Bennet (University of Arkansas, Fayetteville, Professor Emeritus of English)
Keith Carson (Atlantic Cape Community College, Department of History)
E. Wayne Ross (University of British Columbia, Department of Curriculum and Pedagogy)
Michael C. Batinski (Department of History, Emeritus)
Marc Becker (Truman State University, Professor of History)
Marian Mollin (Associate Professor of History, Virginia Tech)
Takao Takahara (Meiji Gakuin University, Japan, International Politics and Peace Research)
Bruce Cohen (Worcester State University, Department of History) Judith Abbott (Sonoma State University, Department of History)
Stan Nadel (University of Portland)
Harriet Alonso (City College of New York, Department of History)
Ralph Summy (University of Sydney, Centre for Peace & Conflict Studies)
Kevin P. Clements (University of Otago, New Zealend, National Centre for Peace & Conflict Studies)
Brad Simpson (Princeton University, History and International Affairs) Astra Taylor (Independent Filmmaker)
Sam Green ( Independent Filmmaker)
Jeff Mangum (Musician;, Neutral Milk Hotel)
Andrew Boyd (The Other 98% and Agit-Pop Communications)
Hilton Obenzinger (Author)
Doug Rossinow (Metropolitan State University)
Paul C. Mishler (Associate Professor of Labor Studies, IU Program in Labor Studies- IUSB)
Richard Fedder (Civil Rights Attorney)
Toby Lieberman (Affordable Housing Loan Program Director, Opportunity Fund, San Jose, CA)
Elsie Monge (CEDHU-Ecuador)
Cesar Duque (CEDHU-Ecuador)
Carolina Pazmiño (CEDHU- Ecuador)
Milton Vargas (CEDHU-Ecuador)
Consuelo Cano (CEDHU-Ecuador)
Alicia Granda (CEDHU-Ecuador)
Luisana Aguilar (CEDHU-Ecuador)
Susana Díaz (CEDHU-Ecuador)
Mario Chuquimarca (CEDHU-Ecuador)
Luis Acebal-Monfort (Board Member, Asociación Pro Derechos Humanos de España-Human Rights Association of Spain)<


 

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