Juan Cole sobre el Premio Nobel de la Paz de Obama: cinco cosas que
debe hacer
10 de diciembre de 2009
Andy Worthington
No tengo tiempo para analizar con detalle la habilidad con la que los redactores de
discursos de Obama intentaron presentar a un presidente en tiempos de guerra
como un portador de paz, ni para examinar cómo una promesa de cerrar Guantánamo
y prohibir la tortura no es compatible con
mantener a prisioneros sin derechos en Bagram. Así que, en su lugar, aquí
hay cinco
excelentes propuestas de Juan Cole, experto en Oriente Medio y autor de Engaging
the Muslim World, un libro que, como es evidente, no incluye el envío
de 30 000 efectivos militares adicionales, lo cual, incluso dejando de lado
otras quejas (el “daño colateral” de las continuas muertes de civiles, por
ejemplo), es inasequible desde el punto de vista financiero y también pone en
peligro la salud mental de unas fuerzas armadas ya de por sí sobrecargadas.
Las principales medidas que justificarían el Premio Nobel de la Paz de Obama
Por Juan Cole
El mundo ha señalado la ironía de que el presidente Barack Obama pronuncie su discurso de aceptación
del Premio Nobel de la Paz tras haber iniciado una escalada de la guerra en
Afganistán. Por supuesto, la crítica está un poco fuera de lugar, ya que el
premio se concede por un logro político concreto, no por ser pacifista.
Aun así, es evidente que se le concedió el premio a Obama para animarle a seguir por el camino de la paz.
La tragedia de la única superpotencia es que no está sujeta a las restricciones
de sus pares y, por lo tanto, puede iniciar guerras a su antojo y hacer añicos
el derecho internacional a su antojo. Se le puede aconsejar, pero no se le
puede detener. Se le concedió este honor a modo de consejo.
Así pues, estas son las medidas que Obama puede tomar para hacer honor a su premio.
1. Retirarse de Irak según lo previsto. No podemos poner fin a sus conflictos de baja intensidad, y es más
probable que lleguen a un acuerdo entre ellos si no estamos allí.
2. Resistirse a las peticiones de bombardear Irán. Un ataque de ese tipo garantizaría que Irán
pusiera en marcha un programa acelerado para desarrollar un arma nuclear, y no
habría forma de detenerlo salvo mediante una guerra a gran escala.
3. Dejar de permitir que la CIA utilice drones para asesinar a personas. Es ilegal y vergonzoso. […]
4. Conseguir un Estado para los palestinos antes de que termine 2011, aunque sea mediante un reconocimiento
unilateral. La falta de Estado de los palestinos es el mayor escándalo de
derechos humanos del mundo, ya que la ciudadanía es el derecho a tener
derechos. Esta medida por sí sola resolvería la mayor parte de los problemas de
EE.UU. en el mundo árabe y asestaría un golpe más letal a Al Qaeda que la
captura de Bin Laden.
5. Mantener el plan de iniciar la retirada de las tropas estadounidenses de Afganistán en el verano de
2011. Karzai y los generales intentarán enredarnos en un atolladero que durará
décadas. Nadie recordará su Premio Nobel de la Paz si el presidente Obama
permite que eso ocurra.
¡Hazte voluntario para traducir al español otros artículos como este! manda un correo electrónico a espagnol@worldcantwait.net y escribe "voluntario para traducción" en la línea de memo.
E-mail:
espagnol@worldcantwait.net
|