Close Guantánamo se une a otras 85 organizaciones que se oponen a los
planes de retener a migrantes cubanos en Guantánamo

Migrantes haitianos detenidos en Guantánamo en diciembre de 1991. (Foto: Chris O'Meara/AP).
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Andy Worthington
Close Guantánamo
16 de abril de 2026
Últimamente, Guantánamo ha estado en silencio, lo cual nunca es buena noticia, ya que significa que los quince
hombres que siguen recluidos allí, en condiciones de total anarquía, están
aún más olvidados de lo que ha sido habitual a lo largo de la larga y sórdida
historia de la prisión.
En su primer mandato, Donald Trump cerró prácticamente la prisión durante cuatro años, pero el año
pasado, cuando asumió el cargo por segunda vez, consiguió por un breve periodo
de tiempo volver a situar la prisión en el punto de mira mundial al decidir
empezar a utilizarla para retener a inmigrantes seleccionados como parte de su
vil promesa de llevar a cabo el mayor programa de deportación de la historia de
Estados Unidos.
Desde febrero del año pasado, cerca de 800 inmigrantes han permanecido recluidos en Guantánamo, ya sea en un
Centro de Operaciones Migratorias ya existente —utilizado inicialmente para
retener a los migrantes interceptados en el mar en la década de los noventa— o,
de forma ilegal, en un bloque de celdas de la prisión de la “guerra contra el
terrorismo”, creada en enero de 2002, donde aún permanecen recluidos los 15
hombres detenidos ilegalmente en el marco de dicha guerra.
Al parecer, la decisión de utilizar Guantánamo para los inmigrantes fue un acto de crueldad preformativa,
que establecía falsas analogías entre los desventurados migrantes enviados allí
y los
779 hombres retenidos por el ejército estadounidense en la prisión de la
“guerra contra el terrorismo”, quienes, cuando los primeros de ellos llegaron
el 11 de enero de 2002, fueron descritos falsamente como “lo peor de lo peor”
de los terroristas por el entonces secretario de Defensa, Donald Rumsfeld.
El año pasado escribí extensamente sobre el escándalo de los inmigrantes enviados a Guantánamo:
primero, sobre los venezolanos retenidos en febrero y posteriormente
repatriados (véase aquí,
aquí,
aquí,
aquí
y aquí),
y luego hice un seguimiento a medida que, a lo largo del año, se retenía a
otros migrantes de diversos países, antes de que ellos también fueran, en su
mayoría, repatriados o devueltos a centros de detención en el territorio
continental de Estados Unidos (véase aquí,
aquí,
aquí
y aquí).
En diciembre, un tribunal estadounidense dictaminó
finalmente que el uso que Trump hacía de Guantánamo para retener a migrantes
era tanto ilegal como «inadmisiblemente punitivo», aunque, como era de esperar,
la Administración respondió no acatando la sentencia judicial, sino enviando a
más migrantes a Guantánamo.
El 11 de enero, en el 24º aniversario de la inauguración de la prisión de la “guerra contra el
terrorismo”, 54
migrantes —22 cubanos y otros 32 cuya nacionalidad no se reveló— fueron detenidos,
lo que elevó a unos 775 el número de migrantes retenidos desde febrero de 2025,
cifra que, irónicamente, era casi idéntica al número de presos recluidos en la
prisión de la “guerra contra el terrorismo” a lo largo de sus 24 años de existencia.
En febrero, la mayoría de los cubanos habían sido devueltos al territorio continental de Estados Unidos,
tras lo que Carol Rosenberg, del New
York Times, describió como “un enfrentamiento político entre la
Administración Trump y Cuba”, aunque parecía que varios haitianos seguían detenidos.
No se han facilitado novedades en los últimos dos meses; sin embargo, resulta alarmante que Cuba volviera a
convertirse en el centro de las actividades estadounidenses cuando la
Administración Trump impuso un bloqueo total del suministro de combustible a la
asediada nación insular, que lleva sometida a duras sanciones estadounidenses
desde 1960, más o menos en la misma época en que los últimos cubanos recluidos
en Guantánamo fueron repatriados al territorio continental de Estados Unidos.
El 19 de marzo, en respuesta a los temores de que las acciones de EE.UU. pudiera provocar un éxodo
de refugiados desde Cuba, el general Francis L. Donovan, comandante del Comando
Sur de EE.UU., indicó que, en caso de una migración masiva desde Cuba,
“establecerían un campamento para atender a los migrantes” en Guantánamo, lo
que llevó al Center for Victims of Torture a
redactar una carta en contra de esta propuesta, firmada por 86 organizaciones,
entre ellas Close Guantánamo, y enviada a los miembros del Congreso la semana pasada.
A continuación se incluye la carta (disponible aquí).
En contra de la detención de migrantes cubanos en la Bahía de Guantánamo
10 de abril de 2026
Estimados senadores y representantes de los Estados Unidos:
Nosotros, los abajo firmantes —86 organizaciones no gubernamentales con sede en EE.UU. e
internacionales— que trabajamos en temas como los derechos humanos
internacionales, los derechos de los migrantes y la ayuda humanitaria, expresamos
nuestra profunda preocupación por las declaraciones
realizadas el 19 de marzo por el general Francis L. Donovan, comandante del
Comando Sur de los Estados Unidos (USSOUTHCOM), en las que indicaba que, en
caso de una migración masiva desde Cuba, el USSOUTHCOM “establecería un
campamento para atender a los migrantes” en la Base Naval de los Estados Unidos
en la Bahía de Guantánamo, Cuba.
Dado el historial bien documentado de detenciones abusivas e ilegales en Guantánamo, cualquier
propuesta de utilizar la base para nuevas detenciones resulta profundamente
preocupante e inaceptable. A medida que las condiciones en Cuba siguen
deteriorándose —impulsadas por las sanciones de EE.UU. y el bloqueo de
combustible que este país mantiene—, la posibilidad de que este escenario se
utilice para justificar la detención masiva de migrantes en Guantánamo resulta
especialmente alarmante. El Congreso tiene la facultad de impedir el uso de la base
naval para cualquier forma de detención, y debe tomar medidas para impedir la
financiación de las operaciones de detención y cerrar Guantánamo de una vez por todas.
Guantánamo cuenta con dos
centros de detención distintos: el Centro
de Operaciones Migratorias (GMOC) en el lado de Sotavento, para migrantes
interceptados en el mar, y el centro de detención militar en el lado de
Barlovento, para sospechosos de terrorismo de la denominada “guerra global
contra el terrorismo”. Ambos son conocidos desde hace tiempo por sus condiciones
inhumanas, los malos tratos y las violaciones del debido proceso.
Entre 1991 y 1993, Estados Unidos detuvo a miles de refugiados y solicitantes de asilo haitianos que huían
de la persecución tras un golpe militar, en un famoso campamento improvisado en
el GMOC, sometiéndolos a lo que una organización jurídica calificó
como “condiciones de vida precarias, guardias abusivos y procedimientos médicos
forzados, incluida la administración forzosa de anticonceptivos”. Muchos de
ellos fueron finalmente devueltos a la fuerza a Haití. Entre 1994 y 1996, miles
de cubanos fueron recluidos en tiendas de campaña superpobladas en condiciones
igualmente deplorables, con acceso limitado al agua, entre otras cosas. El
GMOC sigue en funcionamiento a pesar de las importantes preocupaciones
existentes en materia de garantías procésales, supervisión y condiciones de
reclusión. Antes de dejar el cargo, la administración Biden adjudicó a una
empresa penitenciaria privada un contrato de 163,4 millones de dólares para
gestionar el GMOC.
En 2002, el presidente George W. Bush inauguró el centro de detención militar en la zona de Windward.
En él han estado recluidos 780 detenidos, todos ellos musulmanes, y la mayoría
sin cargos ni juicio. En la actualidad, 15 hombres siguen detenidos de forma
indefinida, algunos de los cuales hace tiempo que las agencias de seguridad
nacional de EE.UU. autorizaron su puesta en libertad. En junio de 2023, la ONU determinó
que las condiciones en el centro de detención constituían “un trato cruel,
inhumano y degradante continuado… y podrían también alcanzar el umbral legal de
la tortura”.
En enero de 2025, la Administración Trump ordenó
ampliar el uso de la base naval con fines de detención de inmigrantes. Desde
febrero de 2025, más
de 700 inmigrantes han sido detenidos temporalmente tanto en el GMOC como
en el Campamento 6, que forma parte del centro de detención militar. La
Operación Southern Guard, un grupo de trabajo conjunto dirigido por el
Departamento de Seguridad Nacional (DHS) en el que participa personal militar
estadounidense, supuso la primera vez que se trasladaba a inmigrantes desde el
territorio continental de Estados Unidos para su detención en la base. Los
miembros de una delegación del Senado enviada a Guantánamo calificaron
la medida de “derrochadora” y de “uso indebido de nuestras fuerzas armadas”.
Los detenidos han sido sometidos
a aislamiento prolongado, falta de acceso a asistencia letrada y condiciones
degradantes. Según un informe de los inspectores generales del Departamento de
Defensa y del Departamento de Estado, entre julio y diciembre de 2025, la
Operación Southern Guard costó 60
millones de dólares.
La prestación de una atención médica adecuada en Guantánamo es también una preocupación planteada
por expertos
de la ONU y el Comité
Internacional de la Cruz Roja. El Departamento de Defensa ha reconocido
que Guantánamo no está capacitado para tratar afecciones médicas complejas.
Estas deficiencias se ven agravadas por el estado cada vez más ruinoso y deteriorado
de las infraestructuras de la base, que incluyen estructuras abandonadas y
en descomposición,
un suministro
inestable de agua potable, especialmente en el lado de sotavento de la
base, así como cortes intermitentes de electricidad y comunicaciones y daños
generalizados causados por los recientes huracanes. Guantánamo se está
desmoronando y es totalmente incapaz de acoger a lo que podrían ser miles de
migrantes cubanos.
La oleada migratoria procedente de Cuba es previsible y evitable. En 2022 y 2023, más
de un millón de personas —lo que representa el 10 % de la población de la
isla— abandonaron Cuba en medio de una crisis económica provocada en gran parte
por el drástico endurecimiento de las sanciones durante el primer mandato de
Trump. El actual bloqueo de combustible ha agravado esta crisis económica de
larga data, poniendo en riesgo lo que las Naciones Unidas advierten que podría
ser un “colapso humanitario” total. La falta de combustible ya ha provocado
apagones habituales, el cierre de negocios, escuelas y hospitales, la reducción
del transporte público y los servicios de ambulancia, y la escasez de alimentos
y agua. Según el New
York Times, los residentes cubanos —incluidos los niños— están muriendo
como consecuencia de las políticas estadounidenses. Si bien la reciente
decisión de no impedir que el petrolero ruso Anatoly Kolodkin atraque en Cuba
supone un alivio bienvenido, no es más que un pequeño parche si no va
acompañada de un cambio más amplio en la política. En lugar de planear detener
a los migrantes cubanos en la Bahía de Guantánamo, lo que supone tortura,
injusticia y el flagrante desprecio del Gobierno de EE.UU. por el Estado de
derecho y los derechos humanos, EE.UU. debería poner fin, en primer lugar, a
las políticas que están dificultando deliberadamente la vida en Cuba y
obligando a la gente a abandonar sus hogares.
Guantánamo debería ser una reliquia del pasado. El Congreso debe actuar para garantizar que Estados Unidos
adopte un nuevo enfoque en materia de seguridad nacional y derechos humanos. Le
instamos a que actúe sin demora para garantizar que no se destine ni un solo
dólar más a las instalaciones de detención de Guantánamo, que la base no vuelva
a utilizarse jamás para la detención masiva e ilegal de ningún grupo de
personas, y que se ponga fin a la política coercitiva y punitiva de sanciones y
al embargo que está provocando la crisis humanitaria.
Atentamente,
ACAT Belgium
Afghans For A Better Tomorrow
Albanian Rehabilitation Center for Trauma and
Torture - ARCT
Alliance of Baptists
Almonqith organization for Human Rights
American Friends Service Committee (AFSC)
Amnesty International Chapter 213
Boston Center for Refugee Health and Human
Rights
Campaign for Peace, Disarmament and Common
Security
Center for Constitutional Rights
Center for Economic and Policy Research
Center for Engagement and Advocacy in the
Americas (CEDA)
Center for Gender & Refugee Studies
Center for Victims of Torture
Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS)
Chicago Religious Leadership Network on Latin
America (CRLN)
Church Women United in New York State
Church World Service
Citizen’s Gavel Foundation
Climate Refugees
Close Guantanamo
Coalition to Stop Trident
codepink
Congregation of Our Lady of Charily of the Good
Shepherd, U.S. Region,
Council on American-Islamic Relations
De Novo Center for Justice and Healing
Defending Rights & Dissent
Demand Progress
Detention Watch Network
Friends Committee on National Legislation
Global Exchange
Haitian Bridge Alliance
Holy Spirit Missionary Sisters, USA-JPIC
Hope Knows No Borders Network
Illinois Coalition Against Torture
Immigrant Defenders Law Center (ImmDef)
Independent Medico Legal Unit (IMLU)
Institute for Justice and Democracy in Haiti
Interfaith Communities United for Justice and
Peace (ICUJP)
International Refugee Assistance Project
Just Foreign Policy
Just Neighbors
Justice Network for prisoners in iraq-JNP
Kasarani Social Justice Centre
L.I.Alliance for Peaceful Alternatives
Latin America Working Group
Lebanese Center for Human Rights (CLDH)
Lincoln Park Presbyterian Church
Listening and Assistance Center "LAC"
Marianist Social Justice Team
Marjorie Kovler Center, Heartland Alliance
International
Maryknoll Office for Global Concerns
MPower Change Action Fund
National Advocacy Center of the Sisters of the
Good Shepherd
National Immigrant Justice Center
National Immigration Law Center
National Religious Campaign Against Torture
North Carolina Stop Torture Now
Omega Research Foundation
Pax Christi Florida
Pax Christi New York State
Peace Action
Pittsburgh-Matanzas Sister Cities Partnership
Program for Torture Victims
Provincial Council Clerics of St. Viator
Refugees International
Reprieve US
RootsAction
Rule of Law and Accountability Advocacy Centre,
Lagos, Nigeria
September 11th Families for Peaceful Tomorrows
Sisters and Brothers of Immigrants
Sisters of Mercy of the Americas – Justice Team
Sisters of the Living Word
Society of Helpers
Solidarité avec les Victimes et pour la
Paix-SOVIP
Temblores Ong
The Interfaith Center of New York
Unitarian Universalist Service Committee
United for Peace and Justice
West African Human Rights Defenders Network -
WAHRDN
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WEST TOWN LAW OFFICE
Win Without War
Witness Against Torture
Witness at the Border
Women's Alliance for Theology, Ethics, and
Ritual (WATER)
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