worldcantwait.org
ESPAÑOL

Español
English-LA
National World Can't Wait

Pancartas, volantes

Temas

Se alzan las voces

Noticias e infamias

De los organizadores

Sobre nosotros

Declaración
de
misión

21 de agosto de 2015

El Mundo no Puede Esperar moviliza a las personas que viven en Estados Unidos a repudiar y parar la guerra contra el mundo y también la represión y la tortura llevadas a cabo por el gobierno estadounidense. Actuamos, sin importar el partido político que esté en el poder, para denunciar los crímenes de nuestro gobierno, sean los crímenes de guerra o la sistemática encarcelación en masas, y para anteponer la humanidad y el planeta.



Del directora nacional de El Mundo No Puede Esperar

Debra Sweet


Invitación a traducir al español
(Nuevo)
03-15-11

"¿Por qué hacer una donación a El Mundo No Puede Esperar?"

"Lo que la gente esta diciendo sobre El Mundo No Puede Esperar


Gira:
¡NO SOMOS TUS SOLDADOS!


Leer más....


Obama recurre cada vez más a fuerzas especiales

Mark Mazzetti y Eric Schmitt / New York Times News Service | Jueves 31 Diciembre 2015

The New York Times | Un soldado de las Fuerzas Especiales de EU se 
prepara para patrullar en una base en la Provincia de Parwan, Afganistán

The New York Times | Un soldado de las Fuerzas Especiales de EU se prepara para patrullar en una base en la Provincia de Parwan, Afganistán

Washington— Cada vez es mayor el papel que tienen en Afganistán, donde se suponía que había terminado la guerra. Se dirigen a Siria para ayudar a combatir al Estado Islámico en sus bastiones. Y el presidente Barack Obama ordenó hace poco que casi 300 de ellas fueran a Camerún a asistir a las tropas africanas en su lucha contra una organización extremista que le ha jurado lealtad al Estado Islámico.

Con la agitación en Oriente Próximo, las organizaciones radicales que controlan franjas de territorio en Africa y una campaña presidencial en la que se atiza el miedo por una creciente amenaza terrorista, la Casa Blanca ha expandido sistemáticamente las misiones mundiales de las tropas de Operaciones Especiales de Estados Unidos.

Si bien Obama ha dicho varias veces que se opone a que haya “soldados estadounidenses en tierra enemiga” en partes remotas del mundo, su gobierno sigue abriendo excepciones para las fuerza de operaciones especiales, en las que es frecuente que funcionarios estadounidenses recurran a contorsiones lingüísticas para cubrir su función en el combate.

Hace mucho, el gobierno de Obama mostró su inclinación a depender en las tropas de operaciones especiales y las misiones clandestinas como una alternativa a las grandes guerras de ocupación. Sin embargo, la propagación del Estado Islámico en el último año –desde sus centros en Siria e Irak hasta sus afiliadas en Afganistán y el sur de Asia– ha llevado a la Casa Blanca a recurrir a las tropas de elite para tratar de extinguir las crisis en diversos sitios.

Estos desplazamientos, así como otras misiones que se están considerando, han cambiado drásticamente el objetivo del gobierno de Obama de retirarse de países que por más de una década han sido crisoles de combates para el ejército estadounidense.

La Casa Blanca está considerando ahora una propuesta del Pentágono para mantener por lo menos una base en Afganistán para los próximos años, según funcionarios militares estadounidenses. Altos funcionarios hablaron sobre problemas relacionados a las fuerzas de operaciones especiales solo a condición del anonimato porque la mayoría de los detalles de sus misiones son secretos.

Este plan iría en sentido contrario al compromiso original de Obama de sacar a todas las tropas de Afganistán, excepto por una fuerza contraterrorista y las que protegen a la embajada estadounidense en Kabul. Obama revisó sus planes del retiro en octubre y dijo que unas 5,500 tropas permanecerían en el país hasta el final de su mandato, a principios del 2017.

Se propone que se utilice a la base en Afganistán como un centro para las tropas de operaciones especiales y para los agentes de inteligencia en todo el centro y el sur de Asia, como parte de una red más grande de bases que el Pentágono está visualizando para, en parte, enfrentar al Estado Islámico y a sus más de media docena de organizaciones afiliadas en países como Libia, Egipto y Yemen.

Funcionarios de Operaciones Especiales tienen cada vez más influencia en otras dependencias del gobierno que combaten en contra del Estado Islámico o EIIL, también conocido por sus siglas en inglés como ISIS o ISIL, aun cuando las discusiones sobre la ampliación de su función amenazan con revitalizar rivalidades históricas entre las fuerzas convencionales del Ejército y otras partes del gobierno.

En otra iniciativa nueva, el departamento de Estado está posicionado para expandir su campaña, vacilante desde hace mucho, para contrarrestar la maquinaria propagandística del Estado Islámico, y uno de los candidatos que se están considerando para dirigir la campaña es Michael D. Lumpkin, retirado de los SEAL de la Marina, quien es el principal funcionario de las políticas para Operaciones Especiales del Pentágono.

El esfuerzo para restructurar al Centro para las Comunicaciones Estratégicas de Contraterrorismo, el organismo responsable de contrarrestar los mensajes del Estado Islámico, podría aprovechar el conocimiento que tiene Lumpkin de las operaciones encubiertas para mejorar la campaña del Departamento de Estado.

Durante el punto máximo de las guerras en Irak y Afganistán, se desplazaron a casi 13,000 fuerzas de operaciones especiales en misiones por todo el mundo, pero una gran mayoría quedó asignada a esos dos países. Ahora, aproximadamente la mitad de las 7,5000 tropas de elite en ultramar están estacionadas fuera de Oriente Próximo o del sur de Asia, y operan en 85 países, según el Comando de Operaciones Espaciales de Estados Unidos.

Existe otra evidencia, más sutil, de la influencia que tienen los altos funcionarios de Operaciones Especiales. Cuando Obama apareció frente a los reporteros en la sala de prensa del Pentágono este mes para hablar de la estrategia de su gobierno para combatir al Estado Islámico en Siria, lo flanqueaba una camarilla de altos funcionarios de la seguridad nacional, incluido el vicepresidente Joe Biden, el secretario de la Defensa, Ash Carter, y el general Joseph F. Dunford, Jr., el jefe del Estado Mayor Conjunto.

Parado junto a ellos estaba el general Joseph L. Votel, el jefe del Comando de las Operaciones Especiales de Estados Unidos, cuya presencia causó sorpresa en el Pentágono.

La amenaza del Estado Islámico se ha vuelto más prominente en las campañas presidencias desde los ataques en París y en San Bernardino, en California, y muchos precandidatos han proclamado la necesidad de desplazar a más tropas de operaciones especiales a todas partes. El senador Marco Rubio, republicano por Florida, ha hablado de incorporarlas a las líneas del frente con los soldados iraquíes, y Hillary Clinton dijo que ella consideraría enviar más agentes especiales a Siria de los 50 que Obama acaba de autorizar para asistir a los rebeldes que combaten al Estado Islámico.

Estos llamados a que haya más tropas de operaciones especiales estadounidenses se han hecho aun cuando algunos de los mismos precandidatos dijeron que se oponen a que haya soldados en tierra enemiga en sitios como Siria. El propio Obama trató de establecer una distinción en una entrevista este mes con CBS News, cuando un reportero le preguntó si los recientes desplazamientos de fuerzas de operaciones especiales en Irak y Siria significan que estaba dando marcha atrás en su promesa.

“Usted sabe, cuando dije: ‘Ningún soldado en tierra enemiga’, creo que el pueblo estadounidense entendió, en lo general, que no vamos a hacer una invasión estilo Irak en Irak o en Siria, con batallones que se están moviendo por todo el desierto”, dijo.

Carter, en una discusión este mes sobre un nuevo desplazamiento de unas 200 tropas a Irak, incluidas veintenas de fuerzas de operaciones especiales, para llevar a cabo redada y recopilar inteligencia, habló en jerga del Pentágono. La llamó “fuerza expedicionaria especializada en ataques”.

Los altos funcionarios estadounidenses no se ponen de acuerdo en qué, exactamente, harán estas tropas, y los principales asesores de Obama minimizan cualquier función en combates.

“No se trata de una misión de combate”, dijo un alto funcionario gubernamental, quien habló a condición del anonimato para abordar las directrices internas del Pentágono. “Se trata de posibilitar sociedades”.

Sin embargo, en una teleconferencia con reporteros el 2 de diciembre, el coronel Steven H. Warren, un portavoz en Bagdad del ejército estadounidense, dijo: “Quiero decir, una redada es una operación de combate. No hay vuelta de hoja. Entonces, sí, vendrán más estadounidenses aquí, a Irak, y algunos de ellos van a realizar redadas dentro de Irak tanto como de Siria”.


 

¡Hazte voluntario para traducir al español otros artículos como este! manda un correo electrónico a espagnol@worldcantwait.net y escribe "voluntario para traducción" en la línea de memo.

 

¡El mundo no puede esperar!

E-mail: espagnol@worldcantwait.net