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21 de agosto de 2015

El Mundo no Puede Esperar moviliza a las personas que viven en Estados Unidos a repudiar y parar la guerra contra el mundo y también la represión y la tortura llevadas a cabo por el gobierno estadounidense. Actuamos, sin importar el partido político que esté en el poder, para denunciar los crímenes de nuestro gobierno, sean los crímenes de guerra o la sistemática encarcelación en masas, y para anteponer la humanidad y el planeta.



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La encarcelación ultrajante de Purvi Patel y el grito de alarma para todos:
¡HAY QUE PARAR la guerra fascista contra la mujer!

Sunsara Taylor | 13 de abril de 2015 | Periódico Revolución | revcom.us

El 30 de marzo, el estado de Indiana le sentenció a Purvi Patel a 20 años de prisión por "feticidio" y "descuido a un menor" después de que ella buscó la ayuda de los médicos por lo que ella describió como el aborto espontáneo de un feto muerto.

En lugar de darle atención médica compasiva, consejos y apoyo por haber vivido el trauma de sentir que era necesario ocultar el embarazo de su familia religiosa conservadora y tener el aborto espontáneo a solas, el médico le entregó a la policía. La arrestaron, la enjuiciaron y la colmaron de vergüenza en los medios de comunicación, y en el tribunal el feto abortado fue usado como evidencia en su contra... ¡y ahora la han sentenciado a décadas de prisión!

Este caso es un ultraje en tantos niveles que es difícil saber por dónde empezar.

Primero y de más importancia, el "feticidio" no debería ser un delito. Un feto NO es una persona e interrumpir el embarazo NO es homicidio. La criminalización de las mujeres que interrumpen, o tratan de interrumpir, su propio embarazo no es más que un intento, con el respaldo del estado, de relegar a las mujeres a la condición de incubadora, de negarles los derechos fundamentales de un ser humano femenino de controlar su propia vida, su propia reproducción y su propio destino. Esas leyes no tienen NADA de legitimidad, pero no son aisladas tampoco; 38 estados de Estados Unidos tienen leyes actuales que criminalizan el "feticidio". Esas leyes son ilegítimas, de la misma manera que es ilegítimo el sistema del capitalismo imperialismo estadounidense que las permite y ahora las usa para encarcelar a mujeres como Patel.

Segundo, incluso si se aceptara la validez de las leyes que criminalizan el "feticidio", las cuales nadie debería aceptar, el tribunal no logró probar que Patel era "culpable" de los "delitos" de los que la acusó.

¿Qué "pruebas" de “feticidio” se presentaron en la corte? La policía husmeó y encontró unos mensajes de texto en que Patel mencionó que había pedido unos abortifacientes (píldoras que pueden inducir el aborto) por correo y los había tomado. Sin embargo, no hubo ningún rastro de abortifacientes en su cuerpo cuando ella llegó al hospital y tampoco hubo evidencias físicas de que los había ingerido.

¿Qué "pruebas" se presentaron de que ella "descuidó a un menor" (que ella presuntamente dio a luz a un bebé vivo pero después dejó que el bebé muriera)? Una "prueba de flotación" totalmente desacreditada. En una "prueba de flotación" sacan los pulmones del feto y los sumergen en agua; si flotan, eso significa supuestamente que el bebé vivió el tiempo suficiente para respirar. Pero es un hecho sabido por 100 años que el aire puede entrar en los pulmones de otras maneras, fuera de un nacimiento vivo, así que la "prueba de flotación" no prueba nada. Y, aparte de eso, como Gregory J. Davis, el médico forense adjunto del estado de Kentucky, un profesor de patología y medicina de laboratorio de la Universidad de Kentucky, le dijo al New York Times: "Aun si estuviéramos de acuerdo de que hipotéticamente el bebé respiró, eso no significaría que la señorita Patel hiciera algo malo. ¿Qué de la posibilidad de que ella tenía miedo y estaba sangrando, que no pinzó el cordón umbilical a tiempo porque no sabía hacerlo, y el bebé murió?"

Para colmo, las acusaciones contra Patel de "feticidio" y al mismo tiempo de "descuido a un menor" se excluyen mutuamente. Píenselo: Si ella hubiera logrado interrumpir el embarazo, sería imposible dar a luz a un bebé vivo para después descuidarlo, y vice-versa. Sin embargo, el estado de Indiana ha declarado que se puede encarcelar a una mujer por tratar de interrumpir su propio embarazo, ¡incluso si ella fracasa en hacerlo y el feto resulta estar perfectamente sano!

El hecho de que el estado de Indiana usó "evidencias" tan endebles como ésas para hacer que se condenara a Patel según una ley tan ilegítima y totalmente ultrajante solo demuestra el clima odiamujer que se ha azuzado y la lógica detrás del conjunto de restricciones contra el aborto y la guerra ideológica que ha crecido a lo largo de varias décadas.

¡La condena y la sentencia a Purvi Patel son completamente ilegítimas y no deberían seguir en vigor! Hay que mostrar una fuerte oposición en masivas movilizaciones y denuncias políticas.

Al mismo tiempo, es urgente sacar unas lecciones más generales de todo esto.

Primero, lo que se le hizo a Patel no fue un "incidente aislado". Aunque se trata en definitivo de un salto peligroso que no augura nada bueno, esto es precisamente el producto lógico de décadas de una embestida total fascista contra el derecho al aborto y contra la libertad reproductiva. ¡Lo que le ocurrió a Patel, y cosas peores, serán la suerte de innumerables mujeres si esta embestida fascista no se enfrente totalmente y no se le dé marcha atrás!

Se han aprobado cientos de leyes contra el aborto, las cuales han causado el cierre de clínicas de aborto por todo Estados Unidos. Los antiabortistas han explotado bombas en las clínicas y han aterrorizado a los trabajadores. Han asesinado a los médicos que practican abortos. Cada día miles de militantes antiabortistas fascistas hostigan, avergüenzan y hasta atacan físicamente a las mujeres que entran a las clínicas. Además, cientos de restricciones han impuesto plazos de espera innecesarios, la necesidad de hacer largos viajes, leyes de notificar a los padres, otros gastos, "consejos" obligatorios y no científicos, ecografías obligatorias y la obligación de que pasen por varios aros para el acceso al aborto.

Estas misma fuerzas fascistas, y demasiados liberales que por décadas les han cedido la posición de superioridad moral, han satanizado y estigmatizado el aborto. Dicen que se trata de "homicidio" y han creado todo un culto del feto, del embarazo y de la maternidad. Han construido todo eso, y lo han llevado a extremos nuevos y grotescos, sobre los cimientos de miles de años de cadenas de la tradición que ven a la mujer como nada más que una reproductora de niños.

Todo eso combina para crear una situación en la que cada vez más mujeres se ven obligadas, por la falta de acceso al aborto y también por la vergüenza y el estigma, a abandonar sus planes para la vida al verse obligadas a parir a niños que no desean, o a tomar medidas extremas para interrumpir el embarazo indeseado por su cuenta. Luego cuando las mujeres intentan abortar por su cuenta, todo un sistema de leyes ya está en vigor como una trampa lista para atraparlas, satanizarlas en los medios de comunicación y encerrarlas en prisión por años.

La larga condena a Purvi Patel debería ser un grito de alarma en todas partes: o nos pondremos de pie ahora mismo para luchar por el aborto a solicitud y sin pedir disculpas para toda mujer en cualquier circunstancia, o permitiremos que esto llegue a ser la nueva normalidad para la mujer en dondequiera. En otro nivel aún más profundo, hay que hacer frente al hecho de que un gobierno y un sistema que actúan con rapidez para mandar a las mujeres a la prisión por abortar por su cuenta, incluso cuando surjan complicaciones en el embarazo, son completamente ilegítimos. Los gobiernos estatales que aprueban estas leyes odiamujeres, la policía que arresta a las mujeres en los hospitales, los tribunales que le hacen caer encima todo el peso de la ley, la fiscalía respaldada por el estado que usa la pseudo-ciencia y los prejuicios de la tradición patriarcal, los medios de comunicación que se alimenta de eso y lo aviva, y toda la cultura que se ha creado para normalizar y aceptar todo esto: todo eso es ilegítimo. Y, aunque los cristianos fascistas que fomentan esta embestida contra la mujer se concentran en gran medida en el Partido Republicano, la misoginia no es sola una "cosa de los republicanos".

Ningún político de peso ha denunciado este caso. Ni uno. ¿Dónde está Obama cuando se decide este importante caso que sentará precedentes que afectarán el futuro de todas las mujeres? ¿Dónde está Hillary Clinton. la "heroína" de tantas mujeres que se dicen feministas? Callada como una cuchillada en la espalda.

Parar la guerra contra la mujer, terminar con una situación en que miles y miles de mujeres viven cada día en condiciones en que alguna falta de la menstruación implica la devastación, la desesperación y vidas destrozadas, requiere que millones de personas en Estados Unidos DEJEN de esperar que esta guerra desaparezca por sí sola, dejen de confiar en que los demócratas "salven a las mujeres", y que salgan en masa a oponerse una resistencia política audaz. Además, poner fin a todas las formas de terror, violencia y subyugación que han sido la suerte brutal de las mujeres en todas partes por miles de años, va a requerir mucho más: hacer una revolución.

Para saber más sobre la revolución que se necesita para liberar a la mujer:

Una declaración: Por la liberación de la mujer y por la emancipación de toda la humanidad

¡A romper TODAS las cadenas! Bob Avakian sobre la emancipación de la mujer y la revolución comunista

Constitución para la Nueva República Socialista en América del Norte (Proyecto de texto)

Participe en la lucha ahora mismo para derrotar la guerra contra la mujer.


 

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