Gaza: Los "evaporados"
Mohammad Mansour
sinpermiso
13 de febrero de 2026
En la madrugada del 10 de agosto de 2024, Yasmin Mahani caminó por las ruinas humeantes de la escuela al-Tabin en la ciudad de Gaza, en busca de su hijo, Saad.
Encontró a su marido gritando, pero no había rastro de Saad.
“Entré en la mezquita y me encontré pisando carne y sangre”, dijo Mahani a Al Jazeera
Arabic para un repotaje de investigación
emitido el lunes [09 de febrero de 2026]. Buscó en hospitales y
morgues durante días. “No hemos encontrado nada de Saad. Ni siquiera un cuerpo
para enterrar. Esta fue la parte más difícil".
Mahani es uno de los miles de palestinos cuyos familiares simplemente desaparecieron durante la guerra
genocida de Israel contra Gaza, que mató a más de 72.000 personas.
Según la investigación de Al Jazeera Arabic, El resto de la historia,
los equipos de Protección Civil en Gaza han documentado 2.842 palestinos
"evaporados" desde el inicio de la guerra en octubre de 2023, dejando
solo rastros de sangre o pequeños fragmentos de carne.
Expertos y testigos han atribuido este fenómeno al uso sistemático por parte de Israel de armas
térmicas y termobáricas prohibidas internacionalmente, a menudo llamadas bombas
de vacío o aerosol, capaces de generar temperaturas superiores a 3.500 grados
Celsius [6.332 grados Fahrenheit].
Siniestra contabilidad forense
La cifra de 2.842 no es una estimación, sino el resultado de una siniestra contabilidad forense de la
Protección Civil de Gaza.
El portavoz Mahmoud Basal explicó a Al Jazeera que los
equipos utilizan un "método de eliminación" en los lugares atacados.
“Entramos en una casa objetivo y restamos al número conocido de ocupantes los
cuerpos recuperados”, dijo Basal. “Si una familia nos dice que había cinco
personas dentro, y solo recuperamos tres cuerpos intactos, consideramos que los
dos restantes se 'evaporaron', pero solo después de que una investigación
exhaustiva no encuentre más que rastros biológicos, trazos de sangre en las
paredes o pequeños fragmentos como trozos de cuero cabelludo”, agregó.
La química del borrado
La investigación detalló cómo las composiciones químicas específicas de las municiones israelíes
transforman los cuerpos humanos en cenizas en cuestión de segundos.
Vasily Fatigarov, un experto militar ruso, explicó que las armas termobáricas no solo matan; hacen
desaparecer la materia. A diferencia de los explosivos convencionales, estas
armas dispersan una nube de combustible que arde para crear una enorme bola de
fuego y un efecto de vacío.
“Para prolongar el tiempo de combustión, se añaden polvos de aluminio, magnesio y titanio a la mezcla
química”, dijo Fatigarov. “Esto eleva la temperatura de la explosión a entre
2.500 y 3.000 grados Celsius [4.532°F a 5.432°F]."
Según la encuesta, el calor intenso a menudo es generado por el tritonal, una mezcla de TNT y polvo de
aluminio utilizado en bombas> fabricadas en Estados Unidos como la MK-84.
El Dr. Munir al-Bursh, director general del Ministerio de Salud de Palestina en Gaza, explica el
impacto biológico de tal calor extremo en el cuerpo humano, que está compuesto
por aproximadamente un 80% de agua.
“El punto de ebullición del agua es de 100 grados Celsius [212°F]”, dijo al-Bursh. “Cuando un cuerpo está
expuesto a una energía superior a 3.000 grados combinada con presión masiva y
oxidación, los fluidos hierven instantáneamente. Los tejidos se evaporan y se
convierten en cenizas. Es químicamente inevitable".
Anatomía de las bombas
La investigación identificó municiones específicas fabricadas en Estados Unidos utilizadas en Gaza que
están relacionadas con estas desapariciones:
MK-84 'Hammer': Esta bomba no guiada de 900 kg [2.000 lb] llena de
tritonal genera un calor de hasta 3.500°C [6.332°F].
BLU-109 bunker buster: Utilizada durante un ataque contra al-Mawasi, una
zona que Israel había declarado "zona segura" para los palestinos
desplazados por la fuerza en septiembre de 2024, esta bomba evaporó a 22
personas. Tiene una carcasa de acero y un cohete con temporizador, que se
entierra antes de detonar una mezcla explosiva PBXN-109. Esto crea una gran
bola de fuego dentro de espacios cerrados, incinerando todo lo que está a su
alcance.
GBU-39:
Esta bomba deslizante de precisión se utilizó durante el ataque a la escuela
al-Tabin. Utiliza el explosivo AFX-757. “El GBU-39 está diseñado para mantener
la estructura del edificio relativamente intacta mientras destruye todo en el
interior”, señaló Fatigarov. “Mata a través de una onda de presión que rompe
los pulmones y una onda térmica que incinera los tejidos blandos."
Basal, de Protección Civil, confirmó que encontró fragmentos de alas de GBU-39 en sitios donde los cuerpos
habían desaparecido.
“Un genocidio mundial, no solo israelí”
Según los expertos legales, el uso de estas armas ciegas involucra no solo a Israel, sino también a sus
proveedores occidentales.
“Es un genocidio mundial, no solo israelí”, señala la abogada Diana Buttu, profesora de la Universidad de
Georgetown en Qatar.
Hablando en el Foro Al Jazeera en Doha, Buttu sostuvo que la cadena de suministro es
una prueba de complicidad. “Estamos viendo un flujo continuo de estas armas
procedentes de Estados Unidos y Europa. Saben que estas armas no distinguen
entre un combatiente y un niño, pero siguen enviándolas".
Buttu subrayó que, de acuerdo con el derecho internacional, el uso de armas que no pueden distinguir
entre combatientes y no combatientes constituye un crimen de guerra.
“El mundo sabe que Israel posee y utiliza estas armas prohibidas”, dijo Buttu. “La pregunta es por qué se
les permite escapar al sistema de responsabilidad penal".
Colapso de la justicia internacional
A pesar de las medidas provisionales dictadas por la Corte Internacional de Justicia contra Israel en
enero de 2024, ordenándole prevenir los actos de genocidio, y una orden de detención de la Corte Penal Internacional emitida contra el
primer ministro israelí Benjamin Netanyahu en noviembre de 2024, los asesinatos
se han intensificado.
Tariq Shandab, profesor de derecho internacional, sostiene que el sistema de justicia internacional ha
“fallado la prueba de Gaza”.
“Desde el acuerdo de alto el fuego [en octubre], más de 600 palestinos han muerto”, apunta Shandab.
Señala que la guerra continua a través del asedio, la hambruna y los ataques.
“El bloqueo de los medicamentos y los alimentos es en sí mismo un crimen contra
la humanidad".
Shandab señala la “impunidad” otorgada a Israel por el derecho de veto estadounidense en el
Consejo de Seguridad de la ONU. Sin embargo, cree que los tribunales de
jurisdicción universal en países como Alemania y Francia podrían ofrecer una
vía alternativa para hacer justicia, siempre que haya voluntad política.
Para Rafiq Badran, que perdió cuatro hijos en el campo de refugiados de Bureij durante la guerra,
estas definiciones técnicas significan poco. Solo pudo recuperar pequeñas
partes de los cuerpos de sus hijos para enterrarlos.
“Cuatro de mis hijos simplemente se evaporaron”, dijo Badran, conteniendo las lágrimas. “Los he
buscado un millón de veces. No quedaba ni una sola pieza. ¿A dónde fueron?"
La encuesta publicada por Al Jazeera (en árabe) se encuentra aquí.
El documental de 51mn28 "Los evaporados", emitido por AlJazeera Arabic el lunes 09 de febrero
de 2026, está disponible aquí.
Mohammad Mansour
Corresponsal de investigación de Al Mayadeen y Al Jazeera.
Fuente
//www.aljazeera.com/features/2026/2/10/israel-used-weapons-in-gaza-that-made-thousands-of-palestinians-evaporate
Traducción:
Enrique García
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