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Guerra contra inmigrantes en EU
Fuerzas oficiales e irregulares asedian a indocumentados
En agosto, el gobierno de Barack Obama desplegará mil 200 efectivos de la Guardia Nacional
en la frontera
Patrullan la línea divisoria neo-nazis con rifles de asalto

La Casa Blanca ha propuesto emplear aeronaves operadas a control remoto en la
vigilancia de la línea divisoria, el muro fronterizo visto desde Nogales,
Arizona. Foto Notimex
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Tijuana, Baja California Foto Notimex
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David Brooks
Corresponsal
Periódico La Jornada
Martes 20 de julio de 2010, p. 2
Nueva York, 19 de julio. Con el despliegue de elementos de la
Guardia Nacional en la frontera, patrullajes neo-nazis, varios estados que
promueven leyes similares a la SB 1070 de Arizona, listas negras para eliminar inmigrantes,
nuevas estrategias del gobierno para desemplear a indocumentados en redadas
silenciosas, niveles alarmantes de inmigrantes muertos en la línea divisoria y
políticos que utilizan el tema migratorio con fines electorales, en este país
hay una guerra contra inmigrantes (sobre todo mexicanos y centroamericanos),
desatada tanto por autoridades oficiales como por fuerzas extraoficiales.
El gobierno de Barack Obama anunció hoy que a partir del primero de agosto serán
desplegadas las primeras unidades de la Guardia Nacional –con unos mil 200
elementos–, junto con aeronaves de vigilancia a control remoto (drones) como las empleadas en la guerra en
Afganistán.
También enviará unos 300 agentes más del Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza y
desplegará más helicópteros en la frontera. Obama solicita 600 millones de
dólares para aumentar la seguridad fronteriza, fondos que serían dedicados a
contratar mil nuevos agentes de la Border Patrol, entre otras cosas.
La Casa Blanca ha propuesto emplear aeronaves a control remoto, conocidas como drones, parecidas a las utilizadas en la
guerra en Afganistán para operaciones de vigilancia en la frontera.
Alan Bersin, comisionado de Aduanas y Protección Fronteriza, informó a la agencia
Reuters que continúan negociaciones con autoridades mexicanas para emplear los drones también del lado mexicano de la
frontera.
Mas allá de la línea divisoria, el gobierno de Obama también ha implementado una nueva
estrategia a lo largo de los pasados 18 meses, que algunos bautizan como
redadas silenciosas, reportó recientemente el New York Times. Sustituyendo las redadas en
fábricas y granjas que se realizaban durante años recientes, la nueva
estrategia se enfoca en hacer auditorias de las nóminas de empresas (el
gobierno las ha realizado en más de 2 mil 900 firmas durante el último año,
junto con la imposición de multas por más de 3 millones a compañías que
contrataron indocumentados).
Los patrones son obligados a cesar a todo empleado sospechoso de ser indocumentado,
aunque no es detenido y deportado si no tiene antecedentes penales. Pero eso
sí, familias enteras se quedan sin empleo y la idea es que las empresas estén
cada vez menos dispuestas a contratar inmigrantes.
Por otro lado, las fiscalizaciones federales de inmigrantes han llegado a niveles sin
precedente durante un periodo de dos meses –4 mil 145 casos en marzo y abril de
este año–, estrategia adoptada en el gobierno de George W. Bush y continuada
por el gobierno de Obama, reportó MSNBC.
Las autoridades estatales también intensifican sus iniciativas anti-inmigrantes,
más allá del caso conocido de Arizona.
En estos días, el gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, anunció el envío de
efectivos de la Guardia Nacional a la frontera, mientras otros gobernadores,
legislaturas estatales y autoridades locales continúan contemplando –y en algunos
casos instaurando– todo tipo de medidas contra inmigrantes.
Legisladores de Oklahoma, Carolina del Sur y Utah consideran impulsar medidas similares a la
ley Arizona (aun cuando el gobierno federal ha interpuesto una demanda contra la ley SB 1070 en
un intento por evitar que entre en vigor el 29 de julio).
Esos tres estados no están solos, ya que legisladores de por lo menos otros 17 han
promovido leyes similares a la de Arizona, reporta el Washington Post.
Pero esas ofensivas contra inmigrantes también se impulsan por fuerzas no oficiales,
incluyendo milicias y vigilantes.
Un grupo de hombres en trajes de corte militar, chalecos antibalas y rifles de asalto han
declarado la guerra contra los que llaman narcoterroristas y patrullan la frontera en Arizona.
Critican la falta de acción del gobierno federal para dar seguridad en la línea
divisoria.
El grupo, encabezado por el ex marine Jason Ready, se identifica con el Movimiento Nacional Socialista,
agrupación que asevera que sólo blancos no judíos heterosexuales deben ser
ciudadanos estadounidenses y todos los demás deben ser expulsados del país,
informó la agencia Ap.
Una lista con mil 300 nombres de individuos identificados como inmigrantes ilegales, que
incluye todo tipo de datos personales, fue enviada a agencias de seguridad
pública y medios de noticias en Utah, con la demanda de que todos fueran
deportados.
La publicidad generada por el envío –que el procurador de Utah denunció como lista
negra– provocó temor entre la comunidad latina. Días después, una investigación
descubrió que por lo menos dos empleados estatales estaban involucrados en
difundir los nombres con datos obtenidos ilegalmente del gobierno.
El gobernador de Utah, Gary Herbert, consideró deplorable la táctica y prometió
una fiscalización del crimen.
Sin embargo, el gobernador ha dicho antes estar dispuesto a firmar una ley que
actualmente se debate en el estado, diseñada contra los indocumentados.
Y esos son sólo algunos ejemplos de una creciente gama de agrupaciones por todo el país
que toman la ley en sus propias manos en la causa anti-inmigrante.
Las consecuencias de estas medidas oficiales y extraoficiales han sido cada vez más
severas para las comunidades inmigrantes, denuncian casi a diario líderes inmigrantes,
sindicales, religiosos y latinos, entre otros, y señalan que no sólo nutren el
clima de temor, separan familias, provocan mayor racismo y crímenes de odio,
sino también causan bajas.
El número de muertes de indocumentados que ingresan por el desierto de Arizona desde
México ha llegado a niveles tan altos que la oficina del forense ya no tiene
dónde almacenar los cuerpos y usa un camión frigorífico. Han llegado 40
cadáveres a las oficinas forenses del condado de Pima desde el primero de
julio, y se teme que el total mensual supere el récord de 68 de julio de 2005.
Definitivamente está en curso de ser tal vez el mes más mortal de todos los tiempos, dijo Bruce
Parks, médico forense, a la agencia Ap. De enero a mediados de julio su oficina
ha recibido los cuerpos de 134 indocumentados, mientras en el mismo periodo de
2009 fueron 93.
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