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11-04-2007
Una carta abierta al Presidente Bush… Cuatro años y medio más tarde
Sean Penn
Cubadebate
Traducido por Juan Carlos Saladre, del Equipo
de Traductores de Cubadebate y Rebelión
- Comentarios
en la reunión celebrada en el ayuntamiento por la congresista Barbara
Lee el 24 de marzo con motivo del cuarto aniversario de la
invasión a Iraq
Hace cuatro años y medio abordé el tema de la guerra en una carta abierta dirigida a nuestro
presidente. Hoy quisiera volver a dirigirme directamente a él y a los suyos.
Sr. Presidente, Sr. Cheney, Srta. Rice y demás personas
implicadas:
En efecto, los Estados Unidos tienen una historia llena de esplendor, de hecho los Estados
Unidos son aún en la actualidad una superpotencia militar devastadora; y
teniendo en cuenta que en ausencia de un Congreso competente o valiente y
de ciudadanos dispuestos a manifestarse, todo ese poder se encuentra en sus
manos; son ustedes los que le han dado un uso inadecuado y se han convertido así
en el enemigo más devastador de nuestro país y de nuestra constitución.
Ustedes han
destrozado nuestro país y nuestros corazones. La sangre que se derrama
innecesariamente por su culpa y, por consiguiente, también por la nuestra, ahoga
la libertad, la seguridad y el sueño que pudo haber representado Estados Unidos,
después de recuperarse de la tragedia del 11 de septiembre de 2001 y de haber
sido despertado por esta. Pero ahora se nos pide que autocensuremos
cualquier palabra que pudiera considerarse incendiaria, si es que creemos que
esta guerra debe terminar hoy. Nos atemorizamos cuando ustedes nos señalan con
el dedo y nos dicen que “apoyemos a nuestras tropas”. Bueno, ustedes y los
expertos aduladores que están de su lado, aquellos que les apañan sus crímenes y
errores, pueden tomar sus argumentos y metérselos donde mejor les quepan.
No nos vamos a dejar engañar nuevamente. Vamos a dejar las cosas bien claras.
Sí, apoyamos a nuestras tropas desde nuestra posición, mientras ustedes los
explotan a ellos y a sus familiares. El veredicto está claro Ustedes
mintieron, fueron cómplices y explotaron a sus propios compatriotas, y más que
todo, a nuestras tropas. Ustedes, señores Bush y Cheney y usted
Señorita Rice son personas villanamente y criminalmente indecentes, seres
humanos espantosos, incompetentes incluso para cumplir su propio programa,
diseñado para su propio beneficio, al tiempo que se comportan de manera
trágicamente negligente y destructiva con respecto al nuestro y al de
nuestro país.
Tengo una pregunta para sus hijas Sr. Bush. Ellas ya no son niñas.
¿Apoyan ellas su política en Irak? Si lo hacen ¿Cómo se atreven a no estar
vestidas de uniforme, mientras los hijos de negros, blancos, asiáticos e
hispanos pobres, y de todos los otros hombres y mujeres
estadounidenses de clase trabajadora son masacrados, mutilados y enviados
de vuelta a este país bajo el velo de las tinieblas? Ahora gracias a que he
estado en las calles de Bagdad durante esta guerra de ocupación, fuera de
la Zona Verde, sin protección, mientras que ustedes no; he conocido a
los niños que viven allí. En ese país de 25 millones de habitantes, estos niños
han sido testigos de un diluvio de muertes de civiles a su alrededor, que suman
el equivalente a doscientos 11 de septiembre en solamente cuatro años de guerra.
Doscientos 11 de septiembres. Doscientos 11 de septiembre.
¿Acaso ahora quieren lanzar amenazas contra Irán? Déjenme decirles algo acerca de Irán,
porque yo he estado allí y ustedes no. Irán es un gran país. Un gran país. ¿Tiene
detractores? Pueden apostar. Al igual que los Estados Unidos tienen los suyos.
¿Tiene Irán un régimen corrupto? Pueden apostar. Igual que los Estados Unidos
tienen un régimen corrupto ¿Quieren tener armas nucleares? Quizás. ¿Acaso
tenemos alguna? Pueden apostar. Pero el pueblo de Irán está formado por
personas excelentes y si le damos a ese liderazgo corrupto (al atacar a Irán
militarmente) la oportunidad de unir a ese gran país en el odio contra nosotros,
estaríamos renunciando a uno de los aliados futuros más prometedores que
pudiéramos tener en decenios. Si es que realmente saben algo acerca de Irán,
sabrán exactamente a que me estoy refiriendo.
Por supuesto que su gobierno menosprecia el potencial diplomático allí, teniendo en cuenta que esas
posibilidades dependen de la credibilidad y la influencia geopolítica que
ustedes han desperdiciado agresivamente por todo el mundo. Y hablando de
desperdiciar, qué hay de los mil millones quinientos mil dólares que nuestras
fuerzas armadas gastan en Iraqcada día, cuando el equivalente a tres semanas de
lo que se gasta en la guerra sería suficiente para pagar el costo de un proyecto
visionario para reconstruir Nueva Orleáns y aliviar a todo el continente
africano de la hambruna y la diseminación de enfermedades.
Sin mencionar los fondos que ahora son necesarios, no solo para reconstruir los sistemas de
educación y salud, sino también para dar ayuda y atención a los veteranos de
esta guerra, tanto estadounidenses como nuestros aliados y amigos iraquíes que
lo han perdido todo. Ustedes dicen que hemos mantenido la guerra contra el
terrorismo alejada de nuestras costas al responder a un criminal acto de
terrorismo con una agresión unilateral patrocinada por el estado, en un
país que no tuvo ninguna participación en el crimen inicial. Que esta guerra
sería librada en Iraqo aquí. Ellos no son nuestro inodoro. Ellos son seres
humanos, cuyas vidas, aunque una vez oprimidas por Saddam, ahora
transcurren en el infierno de Dante.
Mi hija de 15 años estaba haciendo un ensayo comparativo esta semana (pueden preguntarle a Condi qué es un ensayo
comparativo, teniendo en cuenta que sus conocimientos académicos encajan con sus
conocimientos políticos). El ensayo de mi hija, en el cual puso más énfasis en
la esencia que en la teoría, se analizan los aciertos de la justicia del juicio
de Nuremberg comparado con la estrategia que hace que verdad y reconciliación se
combinen en Sudáfrica y cito “Cuando hacemos distinción entre un poder y otro,
una justicia y otra consideramos la línea divisoria entre castigo y
reconciliación, entre mantener las cosas como están o develar la verdad”. No
puedo hacerle justicia a su ensayo en este forum, pero en su esencia, pregunta
cómo, cuándo y por qué transamos para lograr la paz, castigamos por la
guerra o buscamos un equilibrio entre las dos en pos de algo más. Esto
pudiera hacer notar otra debilidad en la retórica de ambas partes. Se nos dice
que no nos involucremos en la “política del ataque”, “mantenernos alejados
de lo negativo”. Bueno señor Bush cuando se habla de su gobierno, esto nos
dejaría sin palabras, y de hecho impotentes.
Para concluir, dirijo mis
comentarios finales al auditorio. Todos nos mostrarnos amables hace poco tras el
triste fallecimiento del ex presidente Ford. Expertos en política y sus
principales protagonistas de todas las tendencias recordaron con elogios
el perdón presidencial que este concediera a Richard Nixon, al declarar que una
nación dividida encontró la unidad. ¿Qué vigencia tiene este
precedente disuasivo? ¿Dónde está la justicia ahora? Unámonos no
solo para detener esta guerra ahora si no también para que este gobierno rinda
cuentas. Sin un juicio político la justicia no prevalecerá, ni en nuestro tiempo
ni en el de nuestros hijos. Y aclaremos tanto a los demócratas como a
republicanos que no estamos dispuestos a esperar hasta el 2008 para escucharlos
decir otra vez. “Si hubiera sabido entonces, lo que ahora sé”. Aunque se le
llamara una victoria, lo que vimos ayer fue una Cámara de Representantes
que no pudo unirse para representar ni a la conciencia ni a sus electores.
Es una tragedia que la dirección del Partido Demócrata en el Congreso se niegue a
permitir que la Cámara vote con relación a la enmienda presentada por Bárbara
Lee para lograr una retirada, con provisión total de fondos, de las tropas de
Estado Unidos en Iraq para fines de este año. Los miembros de la elite
estuvieron en contra de la propuesta, y pospusieron el día del juicio final que
debe llegar lo más pronto posible, la retirada total de las tropas
estadounidenses de Iraq. Hay candidatos presidenciales que comprenden esto. Nosotros si tenemos candidatos concientes.
Como están las cosas en estos momentos, votaré por Dennis Kucinich que ha
luchado contra esta guerra desde el principio. Usted pudiera decir que Kucinich
no va a ganar. Bien, nosotros tenemos una oportunidad para restablecer la
credibilidad de la democracia de acuerdo a como la concibe el mundo en
general. Nosotros podemos destituir a nuestro actual
presidente. Podemos escoger al próximo presidente. Usted y yo, el granjero en
Wisconsin, los muchachos de Google, y Bill Gates. Depende
de nosotros escoger. ¡¿Por qué no lo hacemos?!
Publicado
originalmente en http://www.huffingtonpost.com/sean-penn/an-open-letter-to-the-pre_b_44172.html
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