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20-07-2007
Jóvenes estudiantes le dicen al Presidente Bush: “No a la tortura”
Amy Goodman Democracy Now
El Presidente Bush obtuvo una lección de un grupo de estudiantes
de secundaria recién graduados que formaron parte del programa
Presidential Scholars de este año. Este programa está diseñado para
“reconocer y proveer experiencias para el desarrollo del liderazgo de
algunos de los más destacados estudiantes del último año de secundaria.
Los 141 estudiantes que participaron del programa fueron agasajados en la
Casa Blanca. Una de ellos, Mari Oye, de Wellesley, Massachussets,
describe lo que sucedió allí: “El Presidente entró y dio un breve
discurso. Dijo que a medida que progresamos en nuestras carreras es
importante tratar a los otros de la forma en que queremos ser tratados.
También nos dijo que vamos a tener que tomar decisiones con las cuales
tendremos que vivir el resto de nuestras vidas. Fue ahí que le dije al
presidente, ‘Muchos de nosotros hemos tomado una decisión y quisiéramos
que aceptara esto’ y le entregué la carta.” Se trataba de una carta que
Mari había escrito. En ella se lee:
“Como miembros de la clase 2007 del programa Presidential Scholars, se nos ha dicho que
representamos a los mejores y más inteligentes de nuestra nación. Por
lo tanto, creemos que tenemos la responsabilidad de expresar nuestras
convicciones. No queremos que Estados Unidos represente la tortura. Le
exhortamos a que haga todo lo que está en su poder para detener las
violaciones a los derechos humanos de los detenidos, cesar las
“rendiciones” (extradiciones ilegales) y aplicar los acuerdos de la
Convención de Ginebra a todos los detenidos, incluyendo aquellos
designados como combatientes enemigos”.
La carta fue firmada por aproximadamente 50 estudiantes, más de la tercera parte de los miembros del programa. '
Mari describió la reacción de Bush ante la carta: “Él leyó la carta. Cuando
llegó a la parte que hablaba sobre la tortura, alzó la vista y dijo:
‘Estados Unidos no tortura a personas’. Yo le respondí: ‘Si observa
específicamente lo que decimos, nosotros decimos…nosotros le pedimos el
cese de las “rendiciones” ilegales. Por favor, cancele su declaración
firmada con respecto a la ley anti-tortura de McCain.’
“En ese momento, sólo repitió: ‘Estados Unidos no tortura a personas’.
De hecho, después de que Bush firmó el año pasado la ley que prohíbe
torturar a los detenidos, silenciosamente emitió una “declaración
firmada presidencial” mediante la cual se reserva el derecho de eludir
la ley, así como lo ha hecho en más de 1.100 ocasiones, lo que lo
convierte en el presidente que emitió más “declaraciones firmadas” que
todos los presidentes de Estados Unidos juntos.
Mari sabe sobre detenciones. No detención como castigo en la secundaria,
sino detención al estilo de Guantánamo. Mari le contó esto al
presidente: “Dije que para mí, personalmente, el asunto de los derechos
de los detenidos tiene suma importancia porque mis abuelos estuvieron
detenidos durante la Segunda Guerra Mundial por el hecho de ser
japoneses-americanos.” Tiempo atrás, el gobierno ofreció sus disculpas
por el encarcelamiento de más de 100.000 japoneses-americanos durante
la guerra.
Mari dijo que otra de las personas que la inspiró para actuar fue su madre, Willa Michener. Su madre también fue
parte del programa Presidential Scholars hace 40 años, en 1968 y quiso
confrontar con el Presidente Lyndon Johnson por su oposición a la
guerra de Vietnam. Sin embargo, ella siguió las indicaciones de un
profesor que, dijo Mari, “hizo énfasis en la importancia de permanecer
en silencio cuando uno está en presencia del Presidente”. Willa
Michener lo ha lamentado desde aquel entonces, contó Mari.
Mari llamó a su madre tan pronto salió de la Casa Blanca y le contó lo que
había hecho. “Ella estaba en la última sala del Museo del Holocausto
cuando la llamé para decirle que le habíamos dado la carta. Ella no
sabía nada acerca de la carta hasta ese momento. …Y me dijo que salió a
la luminosa calle con lágrimas que le caían por el rostro; pero como
mucha gente sale del Museo del Holocausto de esa manera, ya sabes,
nadie notó nada fuera de lo común”.
Otra participante del programa, Leah Anthony Libresco, de Long Island, N.Y., ayudó a escribir
la carta. Ella, al igual que Mari, es extraordinariamente elocuente.
“Si voy a estar en el mismo lugar con el presidente, tengo que decir
algo, porque el silencio es señal de consentimiento y hay un montón de
cosas que están pasando hoy en día que no quiero consentir. Su segundo
nombre, Anthony, viene de la famosa defensora del derecho al voto Susan
B. Anthony.
Por temor a que la carta de Mari fuera confiscada antes de que se la pudiera entregar al presidente, Leah
tenía una copia escrita a mano, bajo su manga. Ella se la entregó a un
reportero, como dijo después en un blog: “en la sesión de fotos del No
Child Left Behind (Que ningún niño se quede atrás) en la cual parecía
que los estudiantes eran un telón de fondo”.
Con jóvenes líderes como Mari Oye y Leah Anthony Libresco que cuestionan al poder
desde tan temprana edad y demuestran tal elocuencia, coraje y
disciplina, lo único que va a quedar atrás son los políticos como
George Bush y sus políticas de tortura.
Amy Goodman es la anfitriona de Democracy Now!, noticias diarias de televisión y radio
transmitidas en 500 estaciones en Norteamérica y el mundo. © 2007 Amy
Goodman
Versión en inglés: http://www.truthdig.com/report/item/20070710_presidential_scholars_tell_the_president_no_on_torture/ traducido por: Tania Duran-Eyre y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org
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